
Voluntarios en hospitales: Un apoyo fundamental para pacientes y familias
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En España, el voluntariado es una actividad que realizan 4,5 millones de personas mayores de 14 años, según datos de la Plataforma del Voluntariado. Un número significativo de estos voluntarios, más de 3.000 solo en Madrid, dedican su tiempo a los centros sanitarios, donde su labor resulta esencial para mejorar el bienestar emocional de los pacientes y sus familias.
El valor del acompañamiento en momentos difíciles
La Fundación Instituto San José ha resaltado la importancia de esta labor, especialmente en el marco de la Jornada Mundial del Enfermo, a través de las historias de María José, una voluntaria con más de 30 años de experiencia, y Francisco, un paciente que se beneficia de su apoyo.
María José, con su sonrisa amable y su bata blanca, personifica la dedicación del voluntariado.
Su labor ha evolucionado con el tiempo, pasando de asistir a personas mayores con tareas cotidianas a centrarse en el acompañamiento, una función vital para aquellos que se encuentran ingresados.
Este acompañamiento es crucial, ya que las familias no siempre pueden estar presentes de manera constante. María José explica que su trabajo consiste en ofrecer conversación, entretenimiento o simplemente estar ahí, aliviando el impacto emocional que supone una hospitalización.
Un estímulo para seguir adelante
Francisco, paciente con EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), es uno de los beneficiarios de las visitas de María José.
Tras dos meses de ingreso, valora enormemente esta compañía, que describe como “una ayuda, un estímulo muy grande, que da la ilusión de vivir más todavía”. Aunque recibe visitas de su familia, el tiempo que comparte con la voluntaria representa un gran apoyo.
Francisco confiesa que lo más difícil de estar ingresado es “el día a día”, pero la presencia de personas como María José lo hace más llevadero.
A pesar de mostrar una voz fuerte, su recuperación es lenta y aún necesita asistencia para tareas básicas.
Una experiencia enriquecedora para ambas partes
Para los voluntarios, la experiencia es igualmente enriquecedora. María José siente que recibe más de lo que da.
“Me llevo ya más que traigo, lo tengo ya antes de venir aquí, ya tengo la recompensa”, afirma, reflejando el profundo valor humano del voluntariado en situaciones de vulnerabilidad.













