
Fallece Manolín Bueno, leyenda del Real Madrid y Cádiz CF
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El fútbol español se encuentra de luto tras el fallecimiento de Manolín Bueno, figura emblemática del Real Madrid y, especialmente, del Cádiz CF. Su partida ha causado un profundo pesar en el mundo del deporte, visible en el funeral con la presencia de Emilio Butragueño y el emotivo minuto de silencio en el estadio Nuevo Mirandilla.
Una trayectoria gloriosa en el Real Madrid
Manolín Bueno fue parte de una época dorada del Real Madrid. Durante sus 12 temporadas en el club, integró una plantilla que dominó el fútbol nacional y europeo. Aunque su rol se vio a menudo relegado por la presencia de Paco Gento en la misma posición de extremo izquierdo, su legado es innegable.
A pesar de ser reconocido como el eterno suplente de Gento, su palmarés es impresionante: ocho Ligas, dos Copas del Generalísimo, dos Copas de Europa y una Copa Intercontinental.
Un total de 13 títulos que contrastan con los 119 partidos oficiales que disputó. Santiago Bernabéu, consciente de su calidad, se negó a permitir que reforzara al FC Barcelona.
Raíces gaditanas
Aunque nacido en Sevilla, la vida de Manolín estuvo ligada a Cádiz desde su infancia. Su padre, portero, fue contratado como masajista y conserje del campo de deportes Mirandilla, donde la familia residía. Manolín creció jugando en el mismo césped que los jugadores del primer equipo, un hecho que marcó su destino.
Tras destacar en el equipo juvenil y una cesión al Balón, el Cádiz CF lo recuperó, y sus destacadas actuaciones en la temporada 57-58 llamaron la atención de los grandes clubes.
El Real Madrid se hizo con sus servicios, aunque su corazón siempre guardó un lugar especial para el equipo amarillo.
Regreso a casa y legado imborrable
Después de su etapa en Madrid y un período de dos temporadas en el Sevilla, Manolín regresó a Cádiz para retirarse en el Balón de Cádiz, compartiendo vestuario con su amigo Juanito Mariana. En 1976, formó parte del cuerpo técnico que logró el primer ascenso del Cádiz a Primera División, como asistente de Enrique Mateo.
Quienes lo vieron jugar recuerdan a Manolín como “un crack, un regateador encarador con una habilidad pasmosa”. Su técnica era sobresaliente para la época, un talento que le permitió permanecer más de una década en el club más exigente del mundo.
Más allá de su calidad futbolística, Manolín Bueno será recordado por su carácter afable y sencillo, siempre dispuesto a ayudar a los demás. En reconocimiento a su trayectoria, recibió un homenaje en vida y una galería con su nombre en el estadio.
Coincidencia luctuosa
Su fallecimiento coincide con el de otra leyenda que también vistió la camiseta del Cádiz, Enrique Collar, mítico extremo del Atlético de Madrid, quien jugó en el equipo amarillo en la temporada 52-53.
Collar, junto a Gento, fueron precisamente los jugadores que le impidieron llegar a la selección absoluta.













