
Hacia la detección temprana del cáncer: el auge de las biopsias líquidas en España
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Aunque parezca paradójico, la búsqueda de un análisis de sangre para la detección temprana del cáncer está dando sus primeros frutos en pacientes con cánceres avanzados. Las biopsias líquidas, una técnica innovadora, se están utilizando para analizar tumores de difícil acceso y determinar tratamientos personalizados en casos de metástasis. Además, se emplean para evaluar la eficacia de los tratamientos en ensayos clínicos, y el siguiente paso será determinar si un paciente se ha curado después de una operación, evitando así dosis innecesarias de quimioterapia.
El sueño dorado de los oncólogos es detectar el cáncer de forma precoz mediante un simple análisis de sangre. Se espera que a mediados de 2026, los resultados del ensayo clínico NHS-Galleri, el más importante a nivel mundial sobre esta tecnología, revelen si una biopsia líquida puede identificar más de 50 tipos de tumores antes de que aparezcan los síntomas. No obstante, parece que aún queda un largo camino por recorrer. Mientras tanto, esta tecnología, que consiste en detectar fragmentos de ADN de células tumorales en la sangre, ya está mejorando las opciones de tratamiento para algunos pacientes en varios hospitales españoles.
“Yo siempre digo que la biopsia líquida la estamos implementando de final a principio”, afirma Ana Vivancos, jefa del laboratorio de genómica del Instituto de Oncología de Vall d’Hebron (VHIO). “Primero para los pacientes en fase metastásica, después, en el escenario post-quirúrgico y finalmente vendrá el cribado poblacional, que será el último bastión, porque es el escenario más difícil”.
Rafael López, jefe de servicio de oncología médica del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), asegura que “se van dando pasos en casi todas las patologías y la mayoría de los ensayos clínicos llevan incorporada la biopsia líquida como investigación adicional sobre el efecto de los fármacos que se están probando”. Añade que “ya nos ayuda en la enfermedad avanzada para decidir qué tratamiento poner y cuándo ponerlo, y finalmente llegará la detección precoz, que es la cima del Everest”.
Evitar cirugías agresivas gracias a las biopsias líquidas
En hospitales como la Vall d’Hebron, desde 2022 se ofrece un programa de diagnóstico molecular mediante biopsias líquidas a pacientes con metástasis, lo que permite asignarles ensayos clínicos y personalizar su tratamiento. También se ha analizado el ADN tumoral circulante (ADNct) para predecir la supervivencia y la progresión del tumor en pacientes con cáncer tratados con inmunoterapia. Una de las aplicaciones más recientes es su uso en pacientes con cáncer de pulmón metastásico a los que es imposible extraer una biopsia, evitando así una cirugía complicada.
En estos casos, en lugar de extraer tejido del pulmón para analizarlo, una muestra de sangre permite a los oncólogos obtener los biomarcadores necesarios para determinar qué mutaciones deben atacar y con qué tratamientos. “Esta biopsia líquida ha emergido como una alternativa, es como aire para nosotros y los pacientes”, explica la doctora Vivancos, quien informa que en el primer año se han realizado alrededor de 150 muestras, ahorrando biopsias complicadas a cerca del 30% de los pacientes.
Además, la biopsia líquida está ayudando a obtener información sobre la eficacia del tratamiento en la mayoría de los ensayos clínicos. Aitana Calvo, oncóloga del Hospital Gregorio Marañón, señala que “en tumores sólidos se está usando de forma rutinaria para decidir si ese fármaco está ofreciendo las suficientes respuestas”. Añade que, aunque la respuesta radiológica en el TAC es una guía, puede que no haya tumor y en el TAC se siga viendo la lesión, por lo que es útil detectar en sangre si ha desaparecido el tumor.
La biopsia líquida para confirmar la curación
Otro enfoque importante es el uso de biopsias líquidas para detectar la Enfermedad Mínima Residual (EMR), es decir, medir los niveles de células cancerosas en sangre para determinar si un tratamiento como la cirugía ha eliminado la enfermedad o si habrá una recaída. Clara Montagut, del Grupo de Medicina de Precisión en Cáncer Colorrectal del Hospital del Mar, lidera uno de los mayores ensayos sobre esta aplicación. “Con una simple gota de sangre puedes saber si al paciente le queda cáncer, de qué tipo, y cómo tratarlo”, explica Montagut.
Montagut y su equipo están probando esta tecnología en el cáncer de colon y ya han reclutado a casi la mitad del millar de pacientes que participarán en el ensayo Saggitarius, que implica a 26 centros en España, Alemania e Italia. “El cáncer de colon libera mucho ADN al torrente sanguíneo, es un muy buen tumor para probar la biopsia líquida”, asegura. Los estudios previos indican que en un 15-20% de los pacientes la muestra es positiva, lo que significa que el cáncer reaparecerá en los próximos 9 o 12 meses. El análisis molecular permitirá comenzar el tratamiento de forma personalizada.
Los grandes beneficiados serán ese 80% de pacientes que den negativo en el análisis. “Nos ayudará a no tratarlos”, asegura Montagut. “Es decir, este paciente ya está curado y le podemos ahorrar quimioterapias preventivas que actualmente damos a todos”. Eso sí, la biopsia líquida se repite cada dos meses y se hace un seguimiento por si se ha colado algún falso negativo. Esta aproximación ya se está probando en otros ensayos clínicos para cáncer de mama y cáncer de vejiga urinaria. “En general son muy eficaces en tipos de tumores que liberan mucho ADN al torrente sanguíneo”, dice Montagut. “El carcinoma en el hígado es un buen candidato y también estamos trabajando en tumores gástricos”.
En definitiva, la biopsia líquida servirá dentro de poco para personalizar el tratamiento para cada paciente en base a una muestra de sangre en varios tipos de cáncer. “Con eso decides si no hace falta hacer nada más, o si hace falta inmunoterapia o quimioterapia, según lo que encuentres”, asegura Montagut. “Es la personalización del tratamiento llevada al máximo y además usando una técnica que no es nada agresiva, porque es un pinchacito de sangre”.
¿Cuándo estará disponible la detección precoz del cáncer?
A pesar de los titulares y la expectativa por los resultados del ensayo clínico NHS-Galleri, los expertos piden cautela sobre el uso de los análisis de sangre para detectar el cáncer de forma precoz. Las pruebas realizadas hasta ahora muestran que la tecnología aún no está madura para ese fin. Si bien es buena para detectar fragmentos de ADN tumoral en la sangre cuando el cáncer ya está avanzando, es menos eficaz en sus etapas iniciales, que son cruciales para el cribado.
Rosa María Vivanco, investigadora del Instituto de Investigaciones del Hospital del Mar (IMIM), señala que “si tú lo que quieres es detectarlo pronto para actuar pronto, estamos viendo que la sensibilidad es muy bajita”. “Lo detecta, sobre todo, cuando hay mucho ADN circulante, pero ahí ya llegas tarde igualmente”. La experta recuerda que, en esta prueba, “un resultado negativo no es fiable”, un requisito indispensable para realizar cribados, ya que si a una persona enferma se le da un falso negativo se corre el riesgo de que crea que está sana y no se someta a más chequeos.
Beatriz Bellosillo, jefa de la sección de biología molecular del Servicio de Anatomía Patológica del Hospital del Mar, añade que “el otro factor en juego es el coste de esa prueba”. Actualmente, ronda los 600 euros por paciente, mientras que una prueba de sangre en heces para el cribado de cáncer de colon cuesta entre 15 y 20 euros. “A día de hoy, lo que veo es que no es bastante sensible y que es muy cara, con lo cual implementarla como una técnica de cribado poblacional no es viable”, asegura. “En el futuro le sigo viendo potencial si conseguimos ser lo suficientemente sensibles y específicos, pero que se haga al coste adecuado para poderlo implantar en un programa de cribado es lo que no tengo tan claro”.
Pilar Mur, coordinadora del Programa de Oncología de Precisión del CatSalut, también apunta al riesgo de los falsos positivos. “Se trata de determinar cuál es el beneficio que te aporta esta nueva tecnología frente a lo que ya tienes”, asegura. Según el informe técnico de la agencia catalana AQuAS, puede causar ansiedad en los pacientes y generar un riesgo por sobrediagnóstico. Los profesionales sanitarios pueden encontrarse en un dilema ético a la hora de comunicar los resultados a los pacientes y sus familiares, porque algunos pueden no ser relevantes en la práctica, pero producir un gran impacto psicológico.
En general, los expertos consideran que la biopsia líquida podría ser una herramienta de cribado no invasiva a considerar, pero “son necesarios ensayos clínicos que muestren los resultados de validez diagnóstica, así como el coste-efectividad de la propia tecnología”, dice el informe. Si esta técnica mejora y se abarata en el futuro, la medicina del cáncer cambiará radicalmente. “Imagina que te haces un análisis de sangre una vez al año y te dicen: ‘uy, mira, te está empezando cáncer, te lo vamos a curar’”, resume Clara Montagut. “Estamos hablando de poder detectar el tumor cuando todavía no se ve con los ojos, ni con un TAC y es totalmente curable. Eso lo cambiaría todo”.













