
A-4: Autopista de Andalucía se convierte en trampa por socavones
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Las recientes tormentas han transformado la A-4, la Autovía de Andalucía, en una peligrosa trampa para los conductores. La carretera está plagada de socavones, que provocan reventones de neumáticos, especialmente en la provincia de Jaén. El peligro se agudiza por la noche, cuando los baches son difíciles de ver.
Puntos críticos y testimonios
Los tramos más afectados se encuentran cerca de Santa Elena (kilómetro 263) en dirección a Madrid, después de Despeñaperros, y en la zona de Andújar (kilómetro 325) en dirección a Córdoba.
Jesús, un ingeniero que viaja semanalmente de Jaén a Madrid, relató cómo uno de estos socavones le reventó una rueda en plena noche. A pesar de apartarse al arcén, el golpe fue inevitable.
En una gasolinera cercana, se encontró con otros conductores en la misma situación.
Un empleado de la gasolinera confirmó que esa noche habían atendido a numerosos vehículos con averías similares. Francisco Ozaez, propietario de una empresa de grúas en Bailén, describió jornadas “trágicas” debido al alto volumen de trabajo, con numerosos vehículos averiados en puntos kilométricos como el 292, 263, 291 o el 310.
La Guardia Civil ha registrado más de 300 denuncias de usuarios por estos incidentes.
El problema de fondo: licitaciones a la baja
Jesús, con experiencia en el sector de la ingeniería, atribuye el problema a las licitaciones públicas de infraestructuras. El sistema actual favorece la aceptación de ofertas económicas “anormalmente bajas”, hasta un 20% inferiores a la media, que deberían ser rechazadas por inviables. Sin embargo, denuncia que estas “bajas temerarias” se aprueban en el 85% de los casos, resultando en proyectos de menor calidad.
Un problema nacional
La situación en la A-4 pone de manifiesto el estado general de la red de carreteras en España, con más de 15.000 kilómetros de autovías y autopistas.
La falta de Presupuestos Generales del Estado dificulta conocer la inversión real en mantenimiento.
Según la Asociación Española de la Carretera, el déficit de inversión en conservación en los últimos diez años oscila entre 5.000 y 13.000 millones de euros, lo que evidencia un problema estructural con consecuencias visibles en el estado del asfalto.













