
La Rioja moderniza su teleasistencia para proteger a nuestros mayores: ¿Qué requisitos debes cumplir para contar con estos nuevos dispositivos?
La Rioja ha reforzado su servicio de teleasistencia para potenciar la autonomía y seguridad de sus mayores. Actualmente, 3.901 personas cuentan con este sistema activo, que durante 2026 se está adaptando a un nuevo equipamiento completamente digital.
Es más, la cifra alcanza a los 5.000 riojanos beneficiarios por algún tipo de estos dispositivos durante el pasado año.
Esta medida responde a la creciente demanda, con 1.214 nuevas solicitudes registradas en 2025, y a la realidad demográfica de la región, donde las personas mayores de 65 años representan casi el 22% de la población total y el índice de envejecimiento alcanza cifras récord.
La modernización del servicio ha supuesto una inversión cercana al millón de euros por parte del Gobierno de La Rioja en equipamiento, sumada a un contrato de gestión que supera los 2,3 millones de euros. La principal novedad es la incorporación de dispositivos con conectividad WiFi y Bluetooth, que eliminan la necesidad de tener una línea telefónica fija.
Según Ana Zuazo, directora general de Dependencia, Discapacidad y Mayores del Gobierno de La Rioja, el objetivo es claro: es un servicio de prevención y promoción de la autonomía que busca detectar situaciones de riesgo. “Promovemos su seguridad para continuar viviendo en los domicilios”, señala en COPE Rioja.
Puede acceder al servicio cualquier persona que tenga valorada la dependencia, y la solicitud se tramita a través de la trabajadora social de cada ayuntamiento.
El sistema incluye el tradicional avisador en forma de medalla o pulsera, pero se complementa con dispositivos periféricos según las necesidades de cada usuario, como detectores de caídas, sensores de humo o dispensadores de medicación. Además, se ofrece la opción de teleasistencia móvil mediante relojes digitales para personas que mantienen su actividad fuera de casa.
El servicio garantiza una respuesta inmediata 24 horas del día, 365 días del año ante cualquier emergencia.
Al pulsar el botón, el usuario contacta con una centralita que moviliza los recursos necesarios. Pero la atención va más allá de la emergencia.
La propia empresa realiza llamadas periódicas de seguimiento y el nuevo contrato contempla programas individuales adaptados. Como ha destacado Zuazo, también es fundamental el apoyo a los cuidadores y la lucha contra el aislamiento: “Se trabaja también con situaciones de soledad no deseada”.
De hecho, más del 77% de los usuarios superan los 80 años y un alto porcentaje de ellos vive solo, lo que convierte el apoyo emocional en una pieza clave del servicio.













