
Tragedia en España – Las avenidas convertidas en ríos arrasaron viviendas y comercios en cuestión de minutos y el balance oficial alcanzó 230 víctimas, con mayor impacto en la provincia valenciana y una fuerte incidencia entre personas mayores
La violencia de la dana en València en números: velocidades de 8 metros por segundo y calados de 4 metros
El agua entró en barrios enteros, cubrió bajos y convirtió avenidas en corrientes abiertas que avanzaban sin freno. La DANA arrasó Valencia y también castigó otros puntos de la Comunitat Valenciana, con lluvias que desbordaron cauces y anegaron calles en cuestión de horas. Ese episodio dejó 230 fallecidos oficiales según el Gobierno de España, de los cuales 222 se registraron en la Comunitat Valenciana, 7 en Castilla-La Mancha y 1 en Andalucía, y situó la riada entre las más graves de la historia del país junto a las del Vallés, Santa Teresa, San Calixto, San Severo y el camping de Biescas.
En la provincia de Valencia, más de un centenar de las 216 víctimas mortales tenían 70 o más años, 15 de ellas superaban los 90 y también murieron nueve menores, de acuerdo con el análisis del Centro de Integración de Datos constituido tras la catástrofe.
La magnitud humana y material de lo ocurrido exige entender con detalle cómo se movió el agua y por qué alcanzó ciertos niveles en tan poco tiempo.
Un equipo de la Universitat Politècnica de València reconstruyó minuto a minuto lo que ocurrió aquel 29 de octubre
Un estudio liderado por Francisco Vallés Morán, investigador del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de València, y publicado en Cuadernos de Geografía de la Universitat de València, abordó esa pregunta con una modelación hidráulica matemática bidimensional.
El trabajo reprodujo la dinámica de la inundación del 29 de octubre de 2024 en l’Horta Sud, calculó la extensión anegada y analizó los flujos desbordados que provocaron daños graves. Además, desarrolló una herramienta basada en la potencia hidráulica de la corriente para apoyar la gestión de la emergencia y la búsqueda de personas desaparecidas.
<!–[if IE 9]><![endif]–>

El sistema aplicó las ecuaciones de Saint Vênant sobre unas 415000 unidades de cinco metros de resolución
El propio investigador indicó en Cuadernos de Geografía que “los resultados muestran la extraordinaria rapidez y violencia del episodio, con velocidades de hasta 8 m/s y tiempos de respuesta inferiores a una hora entre la cabecera y las zonas más densamente pobladas”.
Los investigadores trazaron un mapa que señalaba dónde la corriente podía arrastrar objetos y personas
El estudio también aplicó el concepto de potencia hidráulica como indicador de la capacidad de arrastre del flujo. El artículo indica que “la potencia hidráulica de la corriente (PH) se define a partir de la tensión tangencial (τ) ejercida por el flujo sobre los contornos sólidos y de la velocidad de la corriente (v) mediante la fórmula PH = τv”.
A partir de un umbral preliminar en torno a 35 W/m², el equipo generó un mapa que distingue zonas con energía suficiente para desplazar objetos de aquellas donde el agua pierde fuerza y deposita lo transportado
Vallés Morán explicó que “esta metodología ha sido aplicada durante el episodio de octubre de 2024 y ha resultado de utilidad para los cuerpos de emergencias, facilitando las labores de búsqueda de personas desaparecidas”.
Esa herramienta puede exportarse en formatos georreferenciados para su uso directo por los equipos que trabajan sobre el terreno.
<!–[if IE 9]><![endif]–>

El grupo calculó la energía del flujo con una fórmula que relaciona fuerza y velocidad y fijó un umbral de 35 W/m² para diferenciar áreas de mayor empuje y zonas donde el agua perdía intensidad
Para que un modelo así sea fiable debe contrastarse con lo ocurrido. El artículo comparó la superficie inundada calculada con delimitaciones obtenidas mediante imágenes satelitales y técnicas de teledetección, y en zonas como el entorno del centro comercial Bonaire el ajuste fue muy estrecho. También se revisaron marcas de agua en calles concretas.
En Picanya se identificó un punto donde el nivel alcanzó 4,75 metros sobre la rasante, y la simulación reprodujo exactamente ese mismo valor. El texto señala que se evaluó su “fiabilidad en cuanto a la reproducción de la realidad ocurrida y, por tanto, observada”, un contraste que respalda la coherencia del modelo.
El modelo numérico dividió el terreno en miles de celdas y resolvió las ecuaciones de aguas poco profundas
El núcleo técnico del trabajo descansa en un modelo numérico que resuelve las ecuaciones de Saint-Vênant, también conocidas como ecuaciones de aguas poco profundas. Estas expresiones describen cómo se conserva la masa y la cantidad de movimiento cuando el agua circula en lámina libre.
El equipo dividió el territorio en unas 415.000 celdas apoyadas en un modelo digital del terreno con resolución de cinco metros, incorporó caudales registrados, hipótesis para cauces sin aforo y condiciones de salida hacia l’Albufera, y aplicó métodos de volúmenes finitos para aproximar el comportamiento del flujo.
<!–[if IE 9]><![endif]–>
Las lluvias ligadas a la DANA saturaron los barrancos de Poyo-Torrent y Poçalet-Saleta, convirtieron zonas transitadas a diario en ríos a cielo abierto visibles desde satélite
El propio artículo precisa que “esta modelación hidráulica es de tipo matemático y se basa en la resolución, mediante métodos numéricos aproximados, de las ecuaciones que gobiernan este fenómeno”.
La simulación permitió calcular velocidades y tiempos de llegada entre distintos puntos. En el tramo del barranco de Poyo paralelo a la A3 se alcanzaron hasta 8 metros por segundo, equivalentes a unos 30 kilómetros por hora, y la velocidad media entre ese cruce y la entrada a Picanya fue de 5,6 metros por segundo.
Con una distancia aproximada de 14,5 kilómetros, la onda de crecida pudo recorrerla en unos 43 minutos. El análisis también detectó que infraestructuras como la autovía V-31 generaron efectos de remanso aguas arriba, porque los drenajes transversales resultaron insuficientes y modificaron el régimen del flujo.
Las tormentas desbordaron los cauces y pusieron en jaque a toda l’Horta Sud en pocas horas
Todo ese comportamiento se desencadenó cuando las lluvias asociadas a la DANA desbordaron los sistemas de barrancos Poyo-Torrent y Poçalet-Saleta en la cuenca media-baja de l’Horta Sud.
Las precipitaciones transformaron espacios habituales en corrientes abiertas que incluso pudieron observarse desde el espacio y alteraron la normalidad de los ciudadanos en cuestión de horas.
Frente a la tentación de pensar después que el desenlace era evidente, el estudio recuerda que anticipar con rigor exige hacer cálculos verificables y no reconstrucciones posteriores, porque en tiempo real los datos son incompletos y las decisiones dependen de minutos.












