Rescate de una mujer tras 22 meses de cautiverio y torturas en Murcia

Rescate de una mujer tras 22 meses de cautiverio y torturas en Murcia
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Rescate de una mujer tras 22 meses de cautiverio y torturas en Murcia

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Una mujer de 38 años, identificada como Salma, fue rescatada el pasado martes tras permanecer 22 meses secuestrada y sometida a brutales torturas en una casa de campo en la pedanía murciana de San José de la Vega. Su agresor, Alberto S.M., conocido como “el coleta”, ha sido detenido y se encuentra en prisión provisional sin fianza.

Un infierno de violencia y terror

La pesadilla de Salma comenzó en abril de 2024, cuando se mudó desde Barcelona para vivir con Alberto. Inmediatamente, él la despojó de su teléfono y le prohibió salir de la vivienda, dando inicio a un calvario de violencia extrema. Según testimonios de la víctima, las agresiones eran tan severas que el propio agresor terminaba exhausto.

Alberto S.M.

no solo la golpeaba con los puños, sino que también utilizaba barras de hierro y una maza. Además, la sometía a constantes vejaciones sexuales. Por las noches, la ataba con cadenas en el baño, sin importar las bajas temperaturas. El terror psicológico era una constante, llegando incluso a dispararle con una pistola de perdigones para amedrentarla y mostrarle el lugar donde planeaba enterrarla si intentaba escapar.

Intentos fallidos de pedir ayuda

A pesar de su aislamiento, Salma intentó buscar ayuda en varias ocasiones.

En una de ellas, logró llamar al 112 con el teléfono de su captor, pero no pudo indicar su ubicación precisa, lo que resultó en una paliza aún más brutal. La investigación por su desaparición, denunciada por su hermano, no prosperó. Incluso, la policía llegó a presentarse en la vivienda por una investigación de narcotráfico contra “el coleta”, pero éste les impidió el acceso.

Cómplices en el encubrimiento

La hermana y una sobrina del detenido estaban al tanto de la situación, ya que visitaban la casa para llevarle provisiones o ayudarle con la distribución de drogas. Sin embargo, nunca denunciaron los hechos.

Una de ellas incluso llevó a Salma al médico por una grave lesión en un ojo, pero la amenazó para que no revelara la verdad. Ambas, junto con un tercer individuo, han sido detenidas como encubridoras y se encuentran en libertad con cargos.

La fuga y el rescate

La liberación de Salma se produjo cuando, tras una nueva agresión, su captor se quedó dormido y olvidó atarla y encerrarla. Aprovechando la oportunidad, la mujer utilizó una escalera y un cajón para saltar la valla de la finca y corrió en busca de un amigo, quien la trasladó a un centro de salud.

Los médicos activaron de inmediato el protocolo al constatar su estado: le faltaban cinco dientes, su cuerpo estaba cubierto de hematomas y presentaba heridas de arma blanca en la cabeza. La policía detuvo a “el coleta”, quien aún dormía cuando llegaron los agentes.

Actualmente, Salma se recupera en un piso de acogida, donde recibe apoyo psicológico y está decidida a seguir adelante con la denuncia hasta el final.