
Vladímir Medinski: El Ideólogo del Kremlin tras las Negociaciones con Ucrania
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Vladímir Medinski, exministro de Cultura y presidente de la Unión de Escritores, ha resurgido como figura clave en las negociaciones entre Rusia y Ucrania. Su designación inicial como negociador fue recibida con escepticismo, considerándosele un personaje de poca relevancia y un revisionista histórico. Sin embargo, Medinski es un hombre de confianza de Putin, con una influencia significativa en la ideología del régimen.
Un Regreso Estratégico
Tras el estancamiento de las conversaciones en Estambul, la reaparición de Medinski al frente de la delegación rusa en Ginebra indica la importancia que Putin sigue otorgándole. Según la analista Tatiana Stanóvaya, su retorno implica que las demandas políticas del Kremlin, como la destitución de Zelenski y la imposición de un gobierno favorable, vuelven a ser prioritarias.
De Aspirante a Espía a Figura Política
Nacido en Ucrania, Medinski no logró su aspiración de ser espía debido a problemas de visión. Estudió periodismo y se dedicó a las relaciones públicas, incluso admitiendo haber difundido desinformación durante el intento de golpe de Estado contra Gorbachov en 1991. Tras defender los intereses de la industria tabacalera, ingresó a la administración pública y, con la llegada de Putin al poder, se convirtió en diputado.
La Obsesión por Reescribir la Historia
Medinski se obsesionó con la historia rusa, buscando refutar lo que consideraba una visión oscurantista del pasado de su país. Escribió la serie “Mitos de Rusia”, que vendió más de un millón de ejemplares, desmontando supuestos prejuicios occidentales sobre Rusia. Según Mijaíl Zigar, Medinski se dedicó a “crear relaciones públicas históricas”, aprovechando el auge del patriotismo.
Un conocido del político afirmó que su original concepto de la historia rusa, donde Rusia siempre había sido perjudicada por los ingleses, lo hizo destacar.
Críticas y Controversias
Las obras de Medinski recibieron críticas de historiadores rusos. En 2016, un grupo de científicos solicitó que se le retirara su título de doctor en Historia, argumentando que su tesis era un ensayo propagandístico y no seguía una metodología científica. El periódico independiente Meduza lo calificó como “el peor historiador de la Rusia moderna”. Sin embargo, Medinski nunca ocultó que su investigación no se basaba en la realidad, afirmando que la historia escrita debe ser positiva si se ama a la patria.
El Ministro Intervencionista
En 2012, Medinski fue nombrado Ministro de Cultura, a pesar de carecer de experiencia en el sector. Según Vazhnie Istorii, Vladislav Surkov lo propuso para el puesto por su “don de la palabra” y su disposición a repetir el discurso oficial. Durante su gestión, el ministerio intervino activamente en las instituciones subordinadas, censurando obras y retirando fondos a proyectos que no se ajustaban a su concepción de “patriotismo cultural”.
El Arquitecto Ideológico de Putin
En 2020, Medinski fue destituido como ministro y se convirtió en asesor de Putin. La pandemia le brindó una nueva oportunidad cuando el presidente se confinó en su residencia. Medinski se trasladó al Kremlin y su concepción histórica, que antes era marginal, se convirtió en la corriente ideológica principal del putinismo tras la anexión de Crimea en 2014.
Una de sus mayores contribuciones es el decreto presidencial sobre valores espirituales y morales tradicionales de 2022, que se utiliza como herramienta de censura en el ámbito cultural.
Adoctrinamiento en las Aulas
La obra magna de Medinski es la renovación de los libros de texto de las escuelas rusas. Desde 2016, es coautor de la mayoría de los materiales que utilizan los alumnos en todo el país. Según Zigar, estos libros son “propaganda descarada” y “un conjunto de clichés reciclados de la televisión rusa”. Desde la invasión a Ucrania, Medinski se ha encargado de actualizar los libros de texto para incluir los eventos de la “operación militar especial”.
Negación del Estado Ucraniano
Uno de los textos que figura en los libros de texto es el artículo de Putin “Sobre la unidad histórica de rusos y ucranianos”, que niega el derecho de Ucrania a tener un Estado. Este documento sirvió como justificación teórica para la invasión rusa y, según fuentes de inteligencia europeas, uno de sus autores fue Medinski.
Un Negociador Agresivo
La postura antiucraniana de Medinski fue vista como una declaración de intenciones cuando Putin lo designó jefe de la delegación rusa en las conversaciones de paz de Estambul en 2022. El exministro de Exteriores ucraniano Pavlo Klimkin cree que Medinski ejerce el rol de “negociador agresivo” y se dedica a “presionar psicológicamente” a la parte ucraniana.
Durante la primera ronda de conversaciones en Estambul, Medinski afirmó: “No queremos la guerra, pero estamos dispuestos a luchar durante un año, dos, tres, los que hagan falta. Luchamos con Suecia 21 años. ¿Vosotros cuánto tiempo estáis dispuestos a luchar?”.
Cercanía al Poder
La investigación de Vazhnie Istorii revela que Medinski es uno de los pocos miembros de la administración presidencial que puede concertar una reunión personal con Putin. También forma parte del círculo íntimo de la hija del presidente, Katerina Tijonova, y es amigo cercano de Serguéi Narishkin, jefe del Servicio de Inteligencia Exterior, y del director de cine Nikita Mijalkov.
Pragmatismo y Oportunismo
Algunas fuentes citadas por Vazhnie Istorii dudan de su amor por la historia y lo consideran un oportunista, describiéndolo como un hombre “pragmático y cínico, sin una ideología firme”. Un exfuncionario del Gobierno ruso asegura que Medinski es plenamente consciente de que la historia solo es una herramienta para la manipulación propagandística. Otra fuente añade: “Es inútil discutir su ideología porque no la tiene. Si hay que ir a la derecha o a la izquierda, él va sin preguntar”.













