
Preocupación Vecinal en Ferrol Vello por el Deterioro de Viviendas
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El barrio de Ferrol Vello se enfrenta a una creciente ola de preocupación entre sus residentes debido al alarmante estado de deterioro de numerosas viviendas. El reciente derrumbe de una casa abandonada en la calle Río Novo, sumado a un desprendimiento en la casa de Carballo Calero, han puesto de manifiesto una situación que los vecinos describen como de “abandono total”.
Deterioro y Riesgo Constante
María José Peniza, presidenta de la asociación vecinal, denuncia la inacción de las administraciones a lo largo del tiempo, resaltando el peligro constante que enfrentan los habitantes del barrio. La proliferación de vallas y andamios se ha convertido en una imagen común, una solución temporal que, según Peniza, evidencia el riesgo latente debido a la gran cantidad de casas abandonadas y en estado ruinoso.
Las intensas lluvias de las últimas semanas han agravado la situación, filtrándose en tejados y vigas podridas. Los vecinos temen que, en cualquier momento, el deterioro avance y provoque derrumbes hacia la calle, poniendo en peligro a los transeúntes.
Plan Rexurbe: Una Esperanza Diluida
Las esperanzas depositadas en el plan Rexurbe de la Xunta de Galicia para la rehabilitación de viviendas se han desvanecido.
Peniza describe el plan como “lentísimo” y lamenta que su impacto en el barrio sea prácticamente imperceptible. Según sus datos, solo se han rehabilitado tres viviendas: una en la zona de Argüelles y dos en Carmen Curuxeiras, un ritmo que consideran insuficiente para abordar la magnitud del problema.
Décadas de Desidia
El deterioro actual es el resultado de décadas de abandono. Peniza recuerda los sucesivos planes urbanísticos que nunca se concretaron, señalando que, a pesar de los cambios de nombre, la situación en el barrio sigue siendo la misma. Atribuye el origen del problema al éxodo de residentes hacia otros barrios y a la especulación inmobiliaria.
Según denuncia, muchos propietarios compraron inmuebles con la intención de esperar a que se deterioraran por completo para evitar los costos de rehabilitación y construir nuevas viviendas, una práctica que consideran más rentable.
Esta situación ha generado una imagen desoladora para la entrada del Camino Inglés y, sobre todo, para los habitantes del barrio.
Sentimiento de Desamparo y Propuesta de Expropiación
El sentimiento de desamparo se ha intensificado con los recientes incidentes, como el derrumbe en Río Novo, el muro caído en Manuel Comellas y el riesgo de colapso en un edificio de la calle San Francisco. Estos hechos han generado un gran pesimismo entre los vecinos, quienes se preguntan quién querrá vivir o rehabilitar una vivienda en un entorno con casas en ruinas que filtran humedad.
Ante este panorama, la asociación vecinal propone una solución drástica: la expropiación. Peniza argumenta que si un propietario no cuida su inmueble, generando un peligro para la seguridad pública, la administración debe actuar. Considera que las ejecuciones subsidiarias llegan tarde y no son un incentivo suficiente para que los dueños tomen medidas.













