
Barcelona moderniza su red de semáforos para garantizar su funcionamiento en caso de apagones
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El Ayuntamiento de Barcelona ha presentado un ambicioso plan para modernizar su red de semáforos, haciéndola más resistente a posibles fallos eléctricos. La iniciativa, liderada por la teniente de alcaldía de Urbanismo, Acción Climática y Movilidad, Laia Bonet, contempla la renovación de 453 intersecciones con la incorporación de Sistemas de Alimentación Ininterrumpida (SAI).
Sistemas SAI: Autonomía y seguridad ante cortes de energía
La principal novedad del proyecto es la instalación de los sistemas SAI, generadores que suministrarán electricidad a los semáforos en caso de interrupción del suministro principal. Estos sistemas proporcionarán una autonomía de dos horas, tiempo crucial para gestionar el tráfico y evitar el caos circulatorio durante emergencias.
La eficacia de esta tecnología ya se demostró durante un apagón general ocurrido en abril de 2025, cuando algunos semáforos equipados con SAI continuaron funcionando con normalidad. El objetivo es extender este sistema a un mayor número de intersecciones clave para mejorar la seguridad vial y la fluidez del tráfico en la ciudad.
Fibra óptica: Conectividad y gestión inteligente del tráfico
Además de la instalación de baterías, la modernización de las 453 intersecciones incluye la sustitución del cableado de cobre por conexiones de fibra óptica.
Este cambio aumentará la velocidad y la fiabilidad de la transmisión de datos, preparando la infraestructura para futuras implementaciones tecnológicas y una gestión del tráfico más inteligente y centralizada. La fibra óptica es fundamental para el desarrollo de las ‘smart cities’ y permite una comunicación más robusta entre los elementos que regulan la movilidad urbana en tiempo real.
Inversión y mantenimiento de la red semafórica
El nuevo contrato de mantenimiento y reparación para el bienio 2026-2028, con posibilidad de prórroga por dos años más, cuenta con un valor estimado de 34 millones de euros. Esta inversión se enmarca en el Pla Endreça, la estrategia municipal para “mantener la excelencia en el espacio público”.
La mayor parte de esta partida presupuestaria se destinará al mantenimiento y la reparación de los 39.772 semáforos que regulan el tráfico en las 1.805 intersecciones de Barcelona. El nuevo contrato también pone un énfasis especial en reforzar las labores de mantenimiento preventivo, buscando anticiparse a los fallos y garantizar un funcionamiento constante y fiable del sistema.
Pilonas antiterroristas y eficiencia energética
Otra novedad es la inclusión del mantenimiento de 81 nuevas pilonas antiterroristas, ubicadas en puntos estratégicos de la ciudad para proteger espacios de alta afluencia peatonal.
Su correcto funcionamiento requiere una supervisión constante que ahora quedará integrada dentro del mismo marco contractual.
Este plan de modernización se apoya en una base tecnológica ya consolidada. Todos los semáforos de la ciudad funcionan con tecnología LED, lo que permitió una drástica reducción del consumo energético. A pesar de que el número de cruces con semáforos ha aumentado, el consumo diario se ha reducido hasta los 10.000 kWh. Esta eficiencia energética, combinada con la resiliencia de los sistemas SAI y la velocidad de la fibra óptica, posiciona a Barcelona a la vanguardia de la gestión del tráfico urbano, apostando por un modelo más seguro, sostenible e inteligente.













