
Alumnos de los talleres del Centro Cultural de Moralzarzal lamentan perder a sus profesores "de siempre" con la nueva adjudicataria del servicio
Preocupados
por la situación que están viviendo, sobre todo por sus profesores -no en vano es su sustento lo que está en juego-, e indignados porque
se sienten ignorados como vecinos.
Los
alumnos de los talleres y escuelas del Centro Cultural de Moralzarzal
se han cansado del trato que el Ayuntamiento está dispensándoles a unos
y otros y han lanzado un SOS, movilizándose con la recogida de
firmas y una concentración que protagonizaron hace un par de días,
el pasado domingo, en la Plaza de la Constitución, a la que acudieron unas 200 personas.
El
Consistorio ha adjudicado el servicio a una nueva empresa y los
actuales docentes, algunos con una antigüedad de 20 años, se van
a la calle después de haber estado meses sin cobrar sus nóminas y
sin contrato.
El
alumnado apoya a sus ‘profes’, con los que han creado fuertes
vínculos, como Maca, que lleva 10 años de alumna del Taller de Teatro que imparte Nacho desde hace 19. Ahora mismo están sin clase.
“Tuvimos clase hasta diciembre y el 5 de enero recibimos un SMS del Ayuntamiento en el que nos decía que, por problemas administrativos, no iba a haber clase en enero y que se retomaría en febrero, sin más explicación. A finales de enero otro SMS nos decían que en febrero tampoco iba a haber clase y disculpas por las molestias…
en fin, una comunicación ridícula. Como alumnos nos sentimos totalmente defraudados. Esto es un desprecio completo porque esta situación ya se sabía de hace meses y no entendemos que se haya llegado a estas alturas sin que esto esté resuelto y ahora de repente nos encontremos sin clases, sin profesores, sin saber qué va a ser de sus trabajos”, dice esta vecina.
Desde
los grupos de oposición Moralzarzal en Común, PSOE y Vecinos por
Moralzarzal ya lo habían denunciado hace semanas, criticando la
gestión del equipo de Gobierno en este asunto por priorizar en la
licitación la oferta que abarata costes, pero ahora son los
directamente afectados los que alzan la voz para protestar.
Los
alumnos quieren que se les escuche y un servicio de calidad. Ahora
mismo les come la incertidumbre y temen por la continuidad educativa.
“El Ayuntamiento dice que se está ajustando a la ley en la licitación pero lo que hace es primar mucho más algunos aspectos como el bajo precio de las actividades para puntuar por encima de nuestros profesores -que llevan muchos años, son técnicos, tienen una calidad y un bagaje más que demostrado- y conceder la licitación a empresas multiservicios.
No estamos nada seguros de que vayan a ofrecer un servicio como el que teníamos, que es el que queremos. Las actividades culturales son el alma de cualquier sociedad y creo que esto no se puede dejar a empresas que no sabemos si hoy van a tener un profesor, mañana otro, ni si vamos a tener una continuidad”, lamenta esta alumna.
El
Ayuntamiento ha emitido un comunicado en el que agradece a los
usuarios del Centro Cultural su opinión y comprende su malestar por
el cambio de profesorado, pero asegura que no responde a una
valoración negativa del trabajo que han realizado, sino que “es
consecuencia directa de la finalización del contrato vigente y de la obligación legal de iniciar un nuevo procedimiento de contratación conforme a la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público”.
“Dicha normativa establece, entre otros principios, los de igualdad de trato, libre concurrencia, transparencia y no discriminación, lo que implica que, una vez finalizado un contrato, la Administración no puede prorrogarlo ni adjudicarlo directamente a las mismas personas o entidades sin seguir el procedimiento legalmente establecido”, continúa.
Además, según la propia normativa, dice, “el nuevo contrato debe adjudicarse a la oferta que, tras un proceso de valoración, resulte más ventajosa conforme a los criterios fijados en los pliegos”.
En cuanto a la solvencia técnica y profesional de la empresa adjudicataria, ha sido acreditada conforme a los requisitos exigidos y el Consistorio garantiza que va a verificar, antes del inicio del contrato, que todo el personal cumple con las titulaciones y cualificaciones exigidas para cada disciplina.
Añade que puede “aplicar penalidades o incluso resolver el contrato en caso de detectar algún incumplimiento”.
“Somos conscientes de que estos procesos pueden conllevar cambios que afectan a la continuidad del profesorado, aunque el contenido y los objetivos de los talleres se mantienen, así como el compromiso con la calidad de la oferta cultural.
Desde la Concejalía de Cultura se realizará un riguroso seguimiento del desarrollo de los talleres para garantizar que cumplen con los estándares previstos y atender cualquier incidencia que pudiera surgir”, asegura el comunicado.
Por
cierto, aún no está claro cuándo se retomarán las clases… de
hecho, ninguna alusión a ello hay en el comunicado oficial, aunque la
Concejalía de Cultura -que ahora mismo ostenta Carlos Hernando tras
la destitucion de Juanjo Cámara- dice ponerse a disposición de los
usuarios para cualquier aclaración adicional.













