Obra nueva, cerca del negocio y para toda la familia: así es la vivienda que compra el ciudadano chino en Barcelona

Obra nueva, cerca del negocio y para toda la familia: así es la vivienda que compra el ciudadano chino en Barcelona
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Obra nueva, cerca del negocio y para toda la familia: así es la vivienda que compra el ciudadano chino en Barcelona

El mercado inmobiliario de Barcelona cuenta con un actor cada vez más protagonista: la comunidad china. Con una población que ronda los 20.000 residentes solo en la capital y otros 15.000 repartidos en municipios del área metropolitana como Badalona, Hospitalet o Santa Coloma, su presencia se ha consolidado como una de las más importantes en la región. Este colectivo, definido por un marcado carácter emprendedor, ha encontrado en la compra de propiedades un objetivo fundamental tras años de esfuerzo. “La ilusión que tienen muchas veces es comprarse una vivienda de propiedad”, explica el director de la inmobiliaria Nar Group, especializada en este mercado.

El grueso de la demanda proviene del residente chino ya asentado en España.

Su principal prioridad es la proximidad al trabajo, por lo que “la preferencia siempre es vivir cerca de sus negocios”, aclara el experto. Este perfil de comprador no difiere mucho del local en sus gustos, aunque muestra una clara inclinación por viviendas de obra nueva o seminueva. Valoran las comodidades que estas ofrecen, como instalaciones actualizadas, espacios amplios y la presencia de ascensor, elementos que consideran clave para su bienestar.

Además, un factor determinante en su elección es el modelo familiar. Suelen ser familias que buscan pisos grandes, ya que a menudo conviven varias generaciones bajo el mismo techo, incluyendo a padres e hijos.

Este hecho refuerza la necesidad de viviendas más espaciosas y funcionales que se adapten a una estructura familiar extensa, convirtiendo el tamaño en un criterio de búsqueda tan importante como la ubicación o la modernidad del inmueble.

En un segmento más reducido pero de alto poder adquisitivo se encuentra el inversor que viene directamente de China. Este perfil busca principalmente activos de lujo en zonas exclusivas como la zona alta de Barcelona, el Maresme o municipios costeros como Castelldefels y Gavà. Para muchos de ellos, la compra no responde a una necesidad de primera vivienda, sino al deseo de tener una segunda residencia en Europa, consolidando así su patrimonio en el extranjero.

Durante años, esta demanda estuvo fuertemente impulsada por la política de Golden Visa, que otorgaba el permiso de residencia en España a cambio de una inversión inmobiliaria superior al medio millón de euros. Según el director de Nargroup, este programa fue un gran catalizador.

“Yo me atrevería a decir que la mitad de las inversiones inmobiliarias de origen chino que se hacían, eran por el tema de la Golden Visa”, comenta, subrayando el impacto que esta medida tuvo en la llegada de capital extranjero.

En el ámbito de la negociación, la comunidad china tiene fama de ser exigente. El experto confirma que son negociadores “duros”, pero con una cualidad muy valorada por el sector: saben muy bien lo que quieren. Esta claridad evita rodeos y visitas infructuosas. “Cuando empieza a negociar, se muestra que el interés es real.

No negocia por aquello que no interesa”, afirma. Esta forma de actuar supone un “ahorro de tiempo considerable” para las agencias, en contraste con otros perfiles que pueden visitar inmuebles sin una intención de compra clara.

El carácter emprendedor de este colectivo también se refleja en el mercado de locales comerciales. Para muchos empresarios, adquirir el local donde desarrollan su actividad es una inversión estratégica que les permite reducir costes fijos como el alquiler. Tras años de trabajo, “quizás la segunda inversión más importante que hacen es conseguir un local de propiedad”, señala el directivo.

Esta tendencia se complementa con la aparición de pequeños inversores que compran locales para destinarlos al arrendamiento, aprovechando el buen momento del sector.

De cara al futuro, aunque se prevé que la tendencia se mantenga, no se esperan los mismos volúmenes de crecimiento, como el incremento del 37% registrado en 2023. La reciente modificación de la Golden Visa podría moderar la llegada de grandes inversores desde China. Sin embargo, la demanda interna, protagonizada por el residente chino local, continuará siendo el principal motor del mercado, asegurando una presencia constante y sólida en el panorama inmobiliario de Barcelona.