NUEVO TITULO: Punch, el macaco huérfano, encuentra un nuevo hogar en su manada

NUEVO TITULO: Punch, el macaco huérfano, encuentra un nuevo hogar en su manada
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NUEVO TITULO: Punch, el macaco huérfano, encuentra un nuevo hogar en su manada

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La conmovedora historia de Punch, un joven macaco japonés de siete meses, ha dado un giro esperanzador. Tras ser abandonado por su madre biológica y encontrar consuelo en un peluche de orangután, Punch ha comenzado a integrarse en su manada en el Zoológico de Ichikawa, Japón.

Un comienzo difícil

Punch nació el 26 de julio de 2025 y fue rechazado por su madre poco después del parto. Los cuidadores del zoológico se hicieron cargo de su crianza, brindándole alimentación y cuidados especializados para asegurar su supervivencia. Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que Punch necesitaba algo más que atención física: necesitaba vínculos sociales.

En enero de 2026, al intentar reintegrarlo a la manada, el pequeño primate mostró signos de estrés.

Para ayudarlo a superar esta situación, los cuidadores le proporcionaron un peluche de orangután, que se convirtió en su figura materna sustituta.

Punch se aferró al peluche, utilizándolo como barrera protectora y fuente de consuelo. Si bien la imagen era tierna, reflejaba la necesidad del macaco de encontrar seguridad emocional.

Un rayo de esperanza

El equipo del zoológico implementó una estrategia gradual para acercar a Punch a su grupo, evitando una separación abrupta de su peluche. En febrero de 2026, este proceso dio un paso significativo: un miembro adulto de la manada comenzó a acicalar a Punch, una señal de aceptación en el mundo de los primates.

Este gesto indica que Punch ha dejado de ser un extraño y está siendo tratado como parte del grupo. Ahora comparte juegos, busca la proximidad física de sus congéneres y, lo más importante, ya no experimenta rechazo.

Un futuro prometedor

La historia de Punch ha resonado en todo el mundo, generando simpatía y admiración.

Aunque todavía recurre al peluche en momentos de tensión, los cuidadores observan que cada vez lo deja de lado con más frecuencia para unirse a las actividades de la manada.

Si bien la consolidación de su integración puede llevar meses y el proceso es frágil, el Zoológico de Ichikawa continúa monitoreando su evolución para contribuir al conocimiento científico sobre la rehabilitación de primates huérfanos.

El peluche cumplió su propósito: sirvió como puente entre el aislamiento y la complejidad social de los macacos. Punch sigue creciendo y, por primera vez, no está solo.