
Indiscreción telefónica revela detalles de la trama de narcotráfico en el Puerto de Valencia
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Una conversación telefónica interceptada por la Policía Nacional ha aportado información valiosa sobre una red de narcotráfico desmantelada en el Puerto de Valencia, en la “operación Spider”, donde se incautaron 3.5 toneladas de cocaína. La conversación, entre Tatiana, novia de Borja M. R., uno de los principales investigados, y su pareja, revela detalles sobre el estilo de vida de las parejas de los narcotraficantes.
La llamada, grabada el 8 de noviembre de 2024, a las 12:54, expone la frustración de Tatiana por no disfrutar de los mismos privilegios que las “mujeres de los narcos”. Según el juez instructor, esta conversación no solo confirma el conocimiento de Tatiana sobre las actividades delictivas de su pareja, sino también su deseo de beneficiarse de ellas.
En la conversación, Tatiana menciona a varias mujeres vinculadas al narcotráfico, lo que proporcionó a la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de la Policía Nacional indicios sobre la implicación de Julio E. G., otro de los investigados en la causa, al citar también a su cónyuge, Johana. La referencia a Johana no pasó desapercibida para los agentes, ya que según los informes policiales, se trata de la esposa de Julio E. G., un presunto narcotraficante con contactos a nivel nacional.
Según el instructor del caso, Tatiana identifica directamente a Johana como la esposa de un narcotraficante. En el sumario también consta una conversación telefónica entre Julio E. G. y su mujer, donde hablan de una cantidad de dinero en efectivo “elevada” a cobrar, según los informes policiales.
El papel clave de Julio E. G. en la organización
El juez Vicente Ríos considera que el papel de Julio E. G., gerente de una empresa de transportes en Castellón, es “imprescindible para los fines de la organización”. Lo identifica como la persona a la que recurren los responsables de la organización criminal para obtener cabezas tractoras y plataformas.
El magistrado vincula a Julio E. G. con el cargamento de más de una tonelada de cocaína incautado el pasado 18 de julio en la terminal portuaria CSP.
Agentes encubiertos destapan la trama
Dos agentes encubiertos, identificados como Orca y Rande en la documentación, revelaron el papel de Julio E. G. en la trama. Según el auto judicial, “es el miembro encargado de facilitar el transporte y la cooperativa, poniendo a su alcance una apariencia legal total”.
Los agentes infiltrados, siguiendo las órdenes de los presuntos líderes de la organización, habían intentado adquirir camiones en el concesionario de Julio E. G. con un “contrato de alquiler fraudulento” para cubrirse en caso de intervención policial. Sin embargo, la adquisición fue abortada cuando los miembros de la trama detectaron a los agentes encubiertos, lo que provocó la interrupción repentina de las comunicaciones.













