Así funciona la Teleasistencia de Cruz Roja: el botón que salva vidas y alivia la soledad

Así funciona la Teleasistencia de Cruz Roja: el botón que salva vidas y alivia la soledad
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Así funciona la Teleasistencia de Cruz Roja: el botón que salva vidas y alivia la soledad

Muchos lo conocen como el medallón con un botón rojo que llevan colgado al cuello personas mayores. Este sencillo dispositivo es el corazón del servicio de Teleasistencia de Cruz Roja, un mecanismo que, como explica Marian Amer, responsable del Centre d’Operacions i Serveis Tecnològics Digitals de la entidad, “reduce riesgos y prolonga la autonomía”.

Al pulsar el botón, se activa un protocolo inmediato en el centro de atención de Cruz Roja.

“Lo más importante en el momento en que entra una llamada en el centro es determinar su prioridad”, señala Amer. El equipo valora el motivo de la llamada para ofrecer desde respuestas básicas hasta movilizar los recursos necesarios en situaciones críticas, como una caída en la que el usuario no responde.

Sin embargo, el servicio de Teleasistencia trasciende las emergencias físicas.

Una gran parte de las llamadas no son por una caída o un accidente, sino que responden a la necesidad de compañía. La soledad, la nostalgia o la simple necesidad de escuchar una voz al otro lado del teléfono son motivos frecuentes para pulsar el botón.

Estos avisos son un indicador clave para el equipo.

“Esa persona probablemente no ha hablado con nadie en 15 días y solo habla con nosotros”, subraya la responsable de Cruz Roja. En estos casos, el servicio se convierte en el único contacto con el exterior para muchos usuarios, un pilar fundamental contra el aislamiento.

El servicio ha evolucionado para ofrecer una protección más completa.

A la teleasistencia básica se han sumado avances como detectores de caídas, que generan un aviso automático, o sensores de inundación y humo. El objetivo, según Amer, es claro: “Es poder mantenerte en tu casa el mayor tiempo posible, con los mínimos apoyos necesarios”.

Una de las innovaciones más destacadas es la incorporación de localizadores GPS.

Estos dispositivos están pensados para usuarios con algún tipo de desorientación, permitiendo a la familia o a la propia Cruz Roja localizarlos si se pierden fuera de casa.

El proceso para solicitar el servicio es muy rápido y accesible. Marian Amer confirma que, en casos de urgencia, “en menos de una semana lo instalamos”.

La gestión puede realizarse directamente en las oficinas de Cruz Roja o a través del teléfono de atención de la organización.

Más allá de la tecnología, Amer destaca el lado humano del servicio y la gratitud que reciben de los usuarios y sus familias. La satisfacción del equipo tras una intervención exitosa confirma el valor de un servicio que se ha vuelto indispensable para miles de personas.