
GRANDES CIVILIZACIONES: ASCENSO, CAÍDA Y LEGADO
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Las civilizaciones que florecieron y se extinguieron a lo largo de la historia han dejado un legado imborrable que impulsa nuestro presente. A pesar de que sus grandiosas arquitecturas se encuentran en ruinas, su conocimiento espiritual y científico persiste, transmitiéndose de generación en generación. La pregunta que surge es: ¿por qué estas civilizaciones, tras alcanzar la cima, se derrumbaron relativamente pronto?
Factores de Ascenso y Declive
Estas civilizaciones emergieron en épocas de aparente libertad y desarrollo económico, donde las artes y las ciencias florecieron. El avance tecnológico también jugó un papel crucial en su progreso social.
Sin embargo, el autoritarismo, el fanatismo, la escasez y los populismos terminaron por socavarlas. Estos elementos resuenan en el siglo XXI, donde las democracias occidentales enfrentan peligros similares.
Johan Norberg, en su libro ‘Momentos cumbre de la humanidad’, analiza siete grandes civilizaciones: Grecia, Roma, el Imperio Temprano, el Califato Abasí, la China de los Song, la Italia renacentista, la república neerlandesa y la Angloesfera. A pesar de sus diferencias, comparten similitudes en su ascenso y caída.
El Miedo como Enemigo
Kenneth Clark, en su obra ‘Civilización’, identificó el miedo como el principal enemigo de las civilizaciones: miedo a la guerra, a las invasiones, a las enfermedades, a la escasez, a las revoluciones tecnológicas, a la soledad y al abandono. Este miedo colectivo lleva al ser humano a abandonar los grandes proyectos.
Clark también señaló el miedo a lo sobrenatural como un factor desestabilizador.
La humanidad siempre ha oscilado entre el comercio y el tribalismo. El comercio promueve el intercambio y el progreso, mientras que el tribalismo genera enfrentamientos y estancamiento. Las civilizaciones prosperan cuando desarrollan el comercio, el intercambio de materias primas y los experimentos científicos y tecnológicos. En cambio, declinan cuando pierden la confianza en su propia cultura y se ven amenazadas por fuerzas desestabilizadoras.
El miedo paralizante impide el avance.
¿Estamos en un Momento de Declive?
La pregunta es si nuestra civilización se encuentra en una situación similar. Las evidencias sugieren que sí, aunque el derrumbe tarda en producirse. Norberg se opone a la idea relativista de que todas las culturas son iguales y defiende que algunas culturas han contribuido de manera más eficaz al legado común, liberando y desarrollando al ser humano en lugar de oprimirlo y destruirlo.
Aprendiendo del Pasado
Las siete grandes civilizaciones analizadas en ‘Momentos cumbre de la Humanidad’ incluyen culturas paganas, musulmanas, confucianas, católicas, calvinistas, anglicanas y seculares. Todas ellas florecieron al mostrarse abiertas a las aportaciones de otras culturas.
Norberg critica tanto a la derecha nacionalista como a la izquierda ‘woke’ por sus posturas ahistóricas contra la mezcla cultural provocada por las migraciones.
Las civilizaciones nunca han sido estáticas, sino estructuras complejas en constante desarrollo y relación. Han desarrollado innovaciones fundamentales para la humanidad y han competido entre sí, generando beneficios para todos. El libro de Norberg no habla de civilizaciones “civilizadas” frente a los bárbaros, sino de la lucha entre la razón y la superstición, entre el avance y el retroceso. No narra un choque de civilizaciones, sino el choque de cada una consigo misma.
Como señala Norberg, “Toda cultura, país y gobierno es capaz de dar muestras de decencia y creatividad, así como de ignorancia y actos de barbarie inimaginables”.
Todas las civilizaciones descritas fueron esclavistas y, en mayor o menor medida, genocidas. Sin embargo, también contribuyeron a rectificar sus errores y desterrar la maldad generalizada. Nuestro presente es el resultado de ese esfuerzo colectivo.













