
LA OCUPACIÓN EN ESPAÑA: UN PROBLEMA PALPABLE Y EN AUMENTO
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Mientras algunos partidos políticos minimizan la ocupación, considerándola un bulo, la realidad es que se trata de un problema creciente y tangible. Datos recientes revelan un aumento del 7,4% en los casos de ocupación desde 2023, alcanzando casi las 16.500 viviendas ocupadas en 2024.
Tipos de Ocupación: Más Allá de la Vivienda Invadida
Existen principalmente dos tipos de ocupación: la ocupación tradicional, donde una vivienda es tomada por ocupantes ilegales, y la “inquiokupación”, una forma más insidiosa que involucra a inquilinos que inicialmente pagan el alquiler pero luego dejan de hacerlo.
La inquiokupación es especialmente problemática debido a los resquicios legales que dificultan el desalojo de los inquilinos morosos, obligando al propietario a seguir asumiendo los gastos de la vivienda sin recibir ingresos por el alquiler.
Estrategias para Evitar Problemas con Inquilinos
Existen estrategias para mitigar el impacto económico de la inquiokupación.
Un abogado y economista sugirió que, bajo ciertas condiciones, las rentas impagadas pueden ser consideradas como “saldo de dudoso cobro” ante la Agencia Tributaria, lo que podría tener implicaciones fiscales favorables para el propietario.
El Testimonio de una Víctima: Elena y su Experiencia con la Inquiokupación
“Vivir así es una tortura diaria”, describe Elena, propietaria de una vivienda en Collado Villalba, Madrid, que fue víctima de la inquiokupación. Tras alquilar su casa a una pareja aparentemente ideal, los inquilinos dejaron de pagar el alquiler después de tres meses, dejándola en una situación desesperada.
Elena continúa pagando la hipoteca, reformas y otros gastos de la vivienda, mientras se ve obligada a vivir de prestado en una pequeña habitación, separada de su hijo de 13 años.
La situación se agravó progresivamente, con pagos intermitentes y excusas constantes por parte de los inquilinos.
A pesar de las esperanzas de Elena de que la situación se resolviera, la deuda acumulada alcanzó los 2.300 euros, y los inquilinos se negaron a abandonar la vivienda, convirtiendo su vida en un calvario.













