
RONQUIDOS: UN PROBLEMA DE SALUD QUE VA MÁS ALLÁ DE LA SIMPLE MOLESTIA NOCTURNA
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Cada noche, los ronquidos perturban el sueño de millones de personas en España, generando conflictos y afectando la calidad de vida. A menudo, este problema se considera una simple molestia, pero puede ser una señal de alerta sobre problemas de salud más serios.
Causas y factores de riesgo
El Dr. Darío Fernández, especialista y psicólogo clínico, explica que los ronquidos no son una elección, sino que están relacionados con diversos factores. Entre las causas más comunes se encuentran las anomalías anatómicas, como amígdalas inflamadas, desviación del tabique nasal, una base de lengua ancha o una campanilla del paladar flácida.
El sobrepeso, debido a la acumulación de grasa en el cuello, también es un factor frecuente, al igual que el embarazo, el consumo de alcohol antes de dormir o el uso de ciertos medicamentos como antihistamínicos y somníferos.
¿Cuándo preocuparse?
No todos los ronquidos son iguales. Un ronquido ocasional, de baja intensidad y asociado a un catarro puntual, se considera normal. Sin embargo, cuando el ronquido es irregular, fuerte y entrecortado, acompañado de pausas respiratorias (apneas) y provoca somnolencia diurna, falta de concentración o sensación de no haber descansado, es fundamental consultar a un médico.
Las apneas, paradas respiratorias de más de 10 segundos, privan al cerebro de oxígeno y pueden derivar en hipertensión, diabetes o enfermedades cardiovasculares. Por lo tanto, es crucial buscar atención médica si se presentan estos síntomas.
Remedios y consejos prácticos
Existen medidas prácticas para reducir los ronquidos sin necesidad de intervención médica inmediata.
El Dr. Fernández recomienda cenar ligero y sin alcohol, limpiar las fosas nasales con suero fisiológico antes de dormir, usar tiras nasales, humidificar el ambiente y evitar la cafeína dos horas antes de acostarse. Dormir de lado es la mejor postura para evitar los ronquidos. Se recomienda el uso de almohadas firmes, ya que las blandas favorecen la relajación muscular de la garganta.
Tratamientos para ronquidos crónicos
Cuando los ronquidos son crónicos y patológicos, se requiere un abordaje más estructurado.
El primer paso es modificar el estilo de vida, adoptando una dieta saludable, realizando ejercicio y perdiendo peso. Si esto no es suficiente, existen dispositivos como el DAM (Dispositivo de Adelantamiento Mandibular), que reposiciona la mandíbula para liberar la vía aérea, o la CPAP, una mascarilla de presión continua que impide el colapso de las vías respiratorias durante el sueño.
Para quienes tienen dificultades para adaptarse a la CPAP, se recomienda paciencia y adaptación progresiva, comenzando con pocas horas de uso y utilizando la opción de rampa de presión. En casos más complejos, existe la opción quirúrgica, siempre precedida de una polisomnografía, un estudio completo del sueño.
Ronquidos infantiles: una señal de alerta
Hasta el 15% de los niños pueden roncar, debido a causas como las vegetaciones, las anginas o la obesidad. Los ronquidos infantiles pueden tener consecuencias negativas, como bajo rendimiento escolar, hiperactividad, déficit de atención, enuresis nocturna y sudoración excesiva.
Por lo tanto, es importante que los padres estén atentos a estas señales y consulten con un médico si es necesario.












