
CELTA ANTE EL DESAFÍO EUROPEO EN EL INFIERNO GRIEGO
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El Celta de Vigo se enfrenta a una nueva prueba de fuego en la UEFA Europa League, iniciando la fase eliminatoria contra el PAOK en Salónica. El equipo gallego llegó a Grecia con optimismo tras un viaje de poco más de tres horas desde Vigo.
Tras un breve descanso, la plantilla se dirigió al Toumba Stadium para llevar a cabo la sesión de entrenamiento oficial previa al encuentro.
Álvaro Núñez y Sotelo se quedaron en Vigo por lesión, mientras que Aidoo y Cervi fueron descartados.
El reto del Toumba: un feudo inexpugnable
El Celta se enfrenta a un PAOK que no ha perdido en su estadio en un año, convirtiendo el Toumba en una fortaleza. El equipo vigués buscará ser el primero en romper esa racha.
No solo deberán enfrentarse al talento del equipo griego, sino también al ambiente hostil que muchos describen como un “infierno”.
Giráldez motivado ante el ambiente adverso
Para el entrenador Giráldez, jugar en el campo del PAOK es “muy motivante”. La juventud del equipo celeste ha demostrado su capacidad para adaptarse a entornos complicados, como ya hicieron en Zagreb o Belgrado.
“Jugamos en un escenario muy motivante para nosotros, y con la suerte de poder jugar la vuelta en casa”, afirmó el técnico.
Bajas importantes en el PAOK
El equipo de Salónica afronta el partido con bajas significativas. Dos de sus estrellas, Giakoumakis y Konstantellias, están sancionados.
A ellos se suma la ausencia de Soualiho Meité, un fijo en el mediocampo, quien no se ha recuperado a tiempo de un golpe en la cadera.
El partido se disputará mañana a las 18.45 horas.












