AUTOPISTA DE HIELO EN ESTONIA: CONDUCIENDO SOBRE EL MAR CONGELADO

AUTOPISTA DE HIELO EN ESTONIA: CONDUCIENDO SOBRE EL MAR CONGELADO
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AUTOPISTA DE HIELO EN ESTONIA: CONDUCIENDO SOBRE EL MAR CONGELADO

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Imagínese conduciendo su coche sobre el mar, sin puente ni túnel. Solo hielo bajo las ruedas, agua helada a sus pies y la peculiar norma de no abrocharse el cinturón de seguridad. Esta no es una escena de ciencia ficción, sino una carretera real que el gobierno de Estonia habilita y supervisa cada invierno.

Una Solución Ingeniosa para un Problema Invernal

Estonia, aunque es un país continental, cuenta con más de 2.000 islas. El transporte entre las dos islas más grandes, separadas por el estrecho de Soela, normalmente se realiza en ferry.

Sin embargo, cada invierno, el mar Báltico se congela, interrumpiendo el servicio de ferry y aislando las islas.

La solución del gobierno estonio es tan innovadora como impresionante: una autopista de 17 kilómetros trazada directamente sobre el hielo, operada y vigilada las 24 horas del día.

Seguridad y Precauciones Extremas

La seguridad es primordial en esta autopista helada. Técnicos especializados miden diariamente el grosor del hielo, analizan su estructura interna y controlan los movimientos del agua bajo la superficie. La señalización es abundante y la vigilancia, constante.

Esta infraestructura se basa en una tradición nórdica de rutas invernales sobre lagos y mares congelados, pero la escala y el nivel de supervisión de la versión estonia la convierten en un proyecto pionero.

Reglas de Tráfico Inusuales

Conducir por esta autopista requiere adaptarse a reglas únicas. La velocidad permitida varía entre 10 y 15 km/h o entre 40 y 70 km/h, dependiendo del tipo de vehículo, para minimizar las vibraciones que puedan dañar el hielo.

La distancia de seguridad mínima entre vehículos es de 250 metros, una medida mucho mayor que en cualquier carretera convencional.

Esta última norma tiene una razón de ser crucial: en caso de que el hielo ceda y el vehículo comience a hundirse, cada segundo es vital para escapar.

Un Futuro Incierto

Las rutas de hielo han existido durante siglos en los países nórdicos y bálticos, pero su futuro es incierto. El calentamiento global reduce los períodos de congelación del Báltico, acortando cada vez más la temporada en que esta autopista puede abrirse.

Por lo tanto, la inversión de Estonia en tecnología de monitorización avanzada no solo es una medida de seguridad, sino también un intento de prolongar la vida útil de la autopista. A largo plazo, los expertos sugieren que infraestructuras permanentes, como túneles o nuevos puentes, podrían ser la única solución definitiva para garantizar la conectividad de las islas estonias durante todo el año.