
Polémico Presidente del CDC Moscardó, Javi Poves, Sancionado e Inhabilitado
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha impuesto una sanción de dos años de inhabilitación y una multa de 3.500 euros a Javi Poves, presidente del CDC Moscardó, por incumplimiento de sanciones previas.
La Reacción de Poves: Desafío y Recurso
A pesar de la sanción, Poves ha manifestado en ‘El Partidazo’ de COPE que la inhabilitación “no cambia absolutamente nada” y que continuará desempeñando sus funciones. Anunció la preparación de un recurso, argumentando la existencia de un “error crítico increíble” en el dictamen federativo. Se muestra confiado en obtener un fallo favorable, llegando a afirmar que el juez a cargo del caso “se va hasta a reír” al analizarlo detenidamente.
Argumentos de Defensa: Un Tecnicismo Legal
La defensa de Poves se basa en la distinción entre “quebrantar” y “reincidir”. Argumenta que sus sanciones anteriores fueron impuestas en roles diferentes, como entrenador, y que por lo tanto no ha incumplido una sanción como presidente.
Alega haber “reincidido” pero no “quebrantado”, sugiriendo que ha aprovechado una laguna legal al cambiar de posición dentro del club.
Incidentes que Desencadenaron la Sanción
La sanción se originó a partir de varios incidentes, destacando uno ocurrido durante un partido contra el Rayo Majadahonda. Según el acta arbitral, Poves se dirigió al colegiado con las siguientes palabras: “¿Vienes a ganar 300 euros de mierda? Te entierro en dinero”. Poves ha aclarado que se refería a bolívares venezolanos.
Además, acusó al árbitro de insultarle, afirmando que este le dijo: “¿Quieres cacahuetes?”.
Enfrentamientos con Jugadores Rivales
En el mismo encuentro, Poves también se dirigió a jugadores del Rayo Majadahonda. Admite haber llamado “paleto, quítate el palillo de la boca” al capitán del equipo rival, justificando que fue “lo primero que se me vino a la cabeza”. El acta arbitral también refleja que sujetó del cuello al jugador Arani Vidal, aunque Poves se defiende argumentando que fue un empujón para que retrocediera porque le estaba “agrediendo” e invadiendo su “espacio vital”.
Reconocimiento de Tensión y Reflexión
A pesar de su actitud desafiante, Poves reconoce que su comportamiento genera tensión y que “puede ser” que sus propios jugadores y aficionados estén cansados de las polémicas. “Sí es verdad que, a lo mejor, ya ha llegado el momento de poner un poquito el freno”, ha admitido, aunque al mismo tiempo ha reiterado su intención de seguir: “Me voy a ir del fútbol cuando yo decida, no lo van a decidir ellos”.
También ha mencionado que su pareja “se pone nerviosa” y que hubo tensión con los aficionados del Majadahonda, aunque ha minimizado la importancia de los hechos, afirmando que “no pasó nada que no haya pasado en la historia del fútbol en cualquier lugar del planeta”.












