
San Vicente de Leira: Seis Meses Después del Incendio Devastador
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Han transcurrido seis meses desde que el incendio de Larouco, el más extenso jamás registrado en Galicia, consumiera 31.700 hectáreas. En San Vicente de Leira, Vilamartín de Valdeorras, la zona más afectada, el panorama continúa siendo desolador. Lo que antes eran viñedos, terrenos de cultivo y castaños centenarios, ahora es un paisaje de ceniza, escombros y la memoria del fuego que arrasó el 90% de las viviendas del pueblo.
Un Pueblo en Ruinas
Solo unas pocas casas permanecieron intactas y los 30 vecinos que lograron huir ahora conviven con la destrucción. Las copiosas lluvias de los últimos meses, lejos de ayudar, complican las tareas de limpieza.
“En cuanto miran por la ventana o salen a la puerta, el paisaje es desolador”, comenta Rosana, una vecina afectada, quien asegura que el ánimo de los habitantes está “un poquito bajo”.
El padre de Rosana perdió su hogar familiar, donde había depositado todas sus esperanzas. A pesar de todo, la familia ha acondicionado el garaje que sobrevivió al fuego para continuar reuniéndose y mantener su vínculo con el pueblo.
Reconstrucción Lenta y Ayudas Insuficientes
La reconstrucción avanza a paso lento. Los vecinos han recibido asistencia económica, pero no es suficiente para cubrir todo el trabajo pendiente. “Hemos recibido la ayuda para la primera vivienda, sí.
No es suficiente para levantar la casa tal como estaba, no llega ni a la tercera parte”, explica Rosana. Su padre reside actualmente en una vivienda de alquiler gracias a una ayuda de la Consellería de Vivenda, que estará vigente hasta que puedan rehabilitar su hogar.
El alcalde de Vilamartín de Valdeorras, Enrique Álvarez, confirma las dificultades. El ayuntamiento recibió 47.000 euros para demoler las viviendas en riesgo y otros 270.000 de la Xunta para otros daños, pero el dinero “no es suficiente para lo que tenemos encima”. El principal obstáculo es la remoción de escombros de las 120 casas que se quemaron, una tarea “muy compleja y que hace falta mucho dinero”.
Problemas Burocráticos y Necesidad Urgente
A la falta de fondos se suma un problema burocrático.
“La Xunta nos pide valoraciones. Nosotros tenemos un ayuntamiento muy pequeño con una arquitecta que, según ella, no está preparada para hacer ese tipo de valoraciones”, denuncia el alcalde. La petición del ayuntamiento es clara: “que nos manden a los técnicos y que ellos hagan sus valoraciones, y que se proceda a hacer cuanto antes el desescombro, porque es necesario y es urgente”.
La Unión Hace la Fuerza
A pesar del dolor y la incertidumbre, los vecinos de San Vicente han encontrado en la unión su mayor fortaleza. Una de las iniciativas más simbólicas son las ‘mesas sin hogar’.
Desde Navidad, los afectados colocan mesas, como si fueran para una celebración, en puntos emblemáticos del pueblo para “mantener esa unidad familiar aunque no tengan hogar”, explica el periodista Juan Maceiras.
La solidaridad, junto a la implicación de los más jóvenes, mantiene viva la esperanza de que hay futuro.
Mirando Hacia el Futuro del Monte
El alcalde también mira al futuro de los montes, reclamando un cambio de modelo. “Habrá que ir a otro tipo de monte que no es el que teníamos”, afirma, pidiendo una ordenación forestal que beneficie “a la gente que vive en el campo y no solamente para los intereses de cuatro empresas”. La esperanza de todos es no tener que volver a contar un verano tan trágico como el pasado.
Ayudas en Marcha
Se han movilizado millones de euros para reconstruir casas, negocios, explotaciones e infraestructuras. No borran lo vivido, pero sí ayudan a levantarse.
En vivienda se han presentado 158 solicitudes y ya se han abonado 87, por un importe de 4,3 millones de euros.
En el ámbito empresarial se han tramitado 26 expedientes por valor de 2,2 millones. También ha habido apoyo para tecores, espacios naturales protegidos y reservas de la biosfera.
Las ayudas agrícolas y forestales concentran el mayor volumen: 1.917 solicitudes registradas y cerca de 500 ya resueltas, con más de 5,6 millones de euros concedidos. A los ayuntamientos se han destinado otros 5 millones, con todas las peticiones aprobadas.
Los expertos advierten de que la recuperación será lenta. Harán falta al menos dos años para que el verde vuelva a cubrir con fuerza lo que hoy aún es gris.












