
Bruselas se vuelca con Andalucía: el comisario de Agricultura anuncia en Jerez que activan la reserva de crisis y el fondo de solidaridad para el campo
El comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, ha visitado Andalucía para mostrar la “solidaridad de la Unión Europea” y analizar sobre el terreno, en explotaciones agrarias de Jerez de la Frontera, los estragos causados por las recientes inundaciones. Se congratula de la colaboración entre administraciones y promete las ayudas europeas que el campo está esperando.
Durante su visita, acompañado por el presidente andaluz Juanma Moreno, ha destacado la importancia de la colaboración entre todos los niveles institucionales —europeo, nacional y regional— para gestionar una crisis que ha calificado de “extrema” y ha agradecido el trabajo de los equipos de emergencia y voluntarios.
Bruselas ha confirmado que se van a movilizar varios mecanismos de ayuda.
El comisario ha anunciado la activación de la reserva de crisis de la PAC, dotada con 450 millones de euros para toda Europa. “No es mucho, es poco, pero, sin embargo, con estas crisis podemos ayudar”, ha matizado, añadiendo que el Estado miembro puede complementar esta cantidad.
Además de la reserva de crisis, se estudiará el uso del Fondo Europeo de Solidaridad para “reponer en marcha toda la infraestructura que está rota”.
En paralelo, la Comisión trabaja con el Banco Europeo de Inversiones para crear un sistema de seguros más accesible para los agricultores, que a menudo afrontan primas muy altas.
El comisario ha vinculado directamente la catástrofe con el cambio climático. “El cambio climático es una realidad y estos eventos extremos vamos a tener más de estos”, ha advertido.
Por ello, ha subrayado la necesidad de adaptar las producciones a los nuevos desafíos y ha señalado que el futuro presupuesto europeo contará con un fondo de competitividad accesible para la agricultura.
Por su parte, las autoridades andaluzas han recordado que Andalucía es “una de las grandes potencias agrícolas de Europa”, con capacidad para alimentar a 500 millones de personas. La magnitud de los daños es enorme, con más de 200.000 hectáreas agrícolas afectadas y pérdidas de producción estimadas entre el 15% y el 20%, lo que podría suponer un impacto económico superior a los 3.000 millones de euros.
La situación ha sido descrita como “dramática”, especialmente para las más de 33.000 explotaciones que han sufrido daños cuantificados.
“Estamos hablando de una situación dramática para nuestros agricultores”, han recalcado las autoridades, que necesitarán “ayudas muy especiales”.
Para dar una respuesta inmediata, el gobierno andaluz ha aprobado un primer paquete de ayudas de 800 millones de euros. Se trata de un “plan abierto”, ya que los daños aún se están cuantificando y se prevé una segunda fase con más recursos.
El objetivo es activar los mecanismos administrativos cuanto antes.
De este primer paquete, el 60% se destinará a la agricultura, el sector más afectado. El plan incluye 700 millones de euros en indemnizaciones directas a explotaciones, 170 millones para infraestructuras rurales como caminos y regadíos, 31 millones para la pesca y 136 millones para reparar infraestructuras hídricas dañadas.
Finalmente, ambas administraciones han coincidido en la necesidad de “simplificar al máximo” la burocracia para que las ayudas lleguen lo antes posible.
“Si el dinero tarda un año en llegar, o un año y medio, pues en gran medida pierde la efectividad que puede tener”, se ha insistido, valorando la visita del comisario como una prueba de que Europa es “consciente de la realidad” sobre el terreno.













