UNA FAMILIA MADRILEÑA QUE DOMINA CINCO IDIOMAS

UNA FAMILIA MADRILEÑA QUE DOMINA CINCO IDIOMAS
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UNA FAMILIA MADRILEÑA QUE DOMINA CINCO IDIOMAS

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En Madrid, una familia destaca por su asombrosa capacidad lingüística. Los Vaganti, compuesta por Bruno, el padre italiano, Catharina, la madre holandesa, y sus dos hijos madrileños, Olivia de 15 años y Oscar de 12, se comunican fluidamente en español, italiano, holandés, inglés y alemán.

Un encuentro fortuito en la Plaza Mayor

La historia de Bruno y Catharina comenzó en Madrid, ciudad que los enamoró a ambos. Ambos son filólogos hispánicos, licenciados en sus respectivos países de origen. “Curiosamente, nos conocimos en la Plaza Mayor”, recuerda Catharina sobre el inicio de su relación.

Después de enamorarse, decidieron establecerse en la capital española y formar una familia.

Tras el nacimiento de Olivia, tomaron la decisión de crear su propia compañía de teatro, un proyecto profesional que creció en paralelo a su familia.

Educación Lingüística: Un Camino Natural

Desde el nacimiento de su primera hija, la pareja tuvo claro el camino a seguir en la educación lingüística: “Decidimos casi en la mesa: yo voy a hablar italiano y tú, holandés”. Su consejo a otras parejas multiculturales es claro: “Tienes que hablar tu idioma, punto, no hay otras cosas”.

El proceso fue natural para los niños. Aunque la primera palabra de Olivia fue “agua” en español, el holandés se convirtió en el primer idioma de comunicación entre los hermanos. Con la escolarización, el español ganó terreno, aunque Oscar recuerda que al principio “decía palabras que no existen, pero me entendían”.

Un Caos Lingüístico Beneficioso

Este aparente caos lingüístico es parte de su rutina y lo gestionan con habilidad.

Oscar, de 12 años, lo describe como una ventaja: “Cuando no nos acordamos de cómo se dice una palabra en un idioma, tenemos otros cuatro para entendernos”.

La elección del idioma también depende del estado de ánimo. Las reprimendas, por ejemplo, siempre llegan en la lengua materna de cada progenitor. “El enfado viene en su respectivo idioma. Siempre, siempre, siempre”, confiesa Oscar, quien responde en la misma lengua en la que se le regaña.

A pesar de su dominio, afirma que el español es el idioma en el que se siente más cómodo.

El Idioma como Herencia Cultural

Para los Vaganti, hablar un idioma es transmitir cultura. “Yo no hablo italiano porque quiero que aprendan italiano, es que soy italiano”, afirma Bruno. Catharina secunda esta idea al referirse al holandés como “el idioma de mi corazón”.

Esta herencia cultural se manifiesta en las nanas, los libros y la gastronomía, donde la pasta italiana tiene un lugar destacado. Sus hijos crecen con “culturas muy variadas”, lo que enriquece su desarrollo y su visión del mundo.

Canti Vaganti: Un Puente entre Culturas

Su compañía, Canti Vaganti, tiene quince años, los mismos que su hija Olivia.

Con su propuesta de teatro musical, han recorrido medio mundo. Actualmente, representan su versión de “Pinocchio” en los Teatros Luchana de Madrid y son candidatos a los Premios Max con su última obra.