
Nuevas ondas sonoras para combatir incendios domésticos: La tecnología de exingenieros de la NASA
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El fuego puede propagarse rápidamente y devastar una vivienda en cuestión de minutos, incluso con la intervención de los bomberos. Ante esta situación, la búsqueda de métodos alternativos para combatir incendios, especialmente en áreas de difícil acceso o con infraestructuras limitadas, se vuelve crucial.
Sonic Fire Tech: Vibraciones para extinguir incendios sin agua ni químicos
La empresa **Sonic Fire Tech** ha desarrollado un innovador sistema que utiliza ondas sonoras inaudibles para sofocar incendios en viviendas. Esta tecnología, que no requiere agua, espuma ni productos químicos, genera vibraciones en el aire que interrumpen la combustión, permitiendo extinguir pequeños focos antes de que se propaguen.
Esta solución se plantea como una medida de protección para viviendas ubicadas en zonas de alto riesgo de incendios forestales, así como un apoyo en situaciones donde los servicios de emergencia no pueden llegar de forma inmediata.
El sistema se basa en el uso de **infrasonidos**, frecuencias iguales o inferiores a 20 hercios, imperceptibles para el oído humano pero capaces de recorrer mayores distancias que las ondas utilizadas en intentos anteriores. Albert Simeoni, del Worcester Polytechnic Institute, reconoce la influencia acústica sobre las llamas, pero advierte sobre la necesidad de ampliar la tecnología sin generar efectos sonoros molestos o dañinos. Arnaud Trouvé, de la University of Maryland, coincide en que las ondas acústicas pueden tener un efecto significativo sobre el fuego, aunque su eficacia se limita a llamas pequeñas.
Instalación y funcionamiento del sistema
Para que la combustión se mantenga, se requiere calor, material combustible y oxígeno. El sistema de Sonic Fire Tech actúa sobre el aire que rodea la llama, acelerando la vibración de las moléculas de oxígeno e interrumpiendo la reacción química en milisegundos.
En la práctica, la empresa instala conductos metálicos a lo largo del tejado y bajo los aleros de la vivienda, integrándolos en el sistema de canalones. Un pistón accionado por un motor eléctrico genera las ondas, que se distribuyen por los conductos. Sensores detectan la presencia de llamas o brasas en el entorno, activando el sistema.
Según la compañía, el sistema **crea una zona de seguridad de unos nueve metros alrededor de la casa**, impidiendo la ignición y evitando que las brasas prendan en el tejado o las paredes. Además, puede alertar automáticamente a los servicios de emergencia. En una demostración, un bombero utilizando una mochila emisora de sonido logró apagar las llamas de un árbol en cuestión de segundos.
Remington Hotchkis, de Sonic Fire Tech, destaca que el sistema está diseñado para proteger la vivienda de forma autónoma, incluso en situaciones donde no se dispone de servicios básicos como agua o electricidad. También asegura que el sistema ajusta su energía en caso de viento fuerte.
Pruebas en California y perspectivas futuras
Geoff Bruder, exingeniero aeroespacial de la NASA, cofundó Sonic Fire Tech con el objetivo de **llevar esta tecnología al mercado doméstico**. La empresa trabaja con compañías eléctricas de California para realizar pruebas y prevé unas 50 instalaciones piloto a principios de 2026.
El desarrollo de esta tecnología se basa en investigaciones previas, como el estudio sobre supresión acústica realizado por la agencia estadounidense DARPA entre 2008 y 2011, y la creación de un extintor similar a un altavoz de graves por un equipo de la George Mason University en 2015.
La empresa estima que alrededor del 90% de los incendios domésticos originados por incendios forestales se inician por **brasas que viajan largas distancias y se acumulan** en cubiertas o ventilaciones. El coste del sistema se sitúa entre el 1% y el 2% del valor de la vivienda, y la compañía planea iniciar su implementación en casas de mayor precio en el sur de California el próximo año.
En **España**, la media anual de superficie quemada se sitúa entre 100.000 y 120.000 hectáreas, con picos como las más de 310.000 en 2022 y cerca de 400.000 en 2025, lo que refleja la creciente necesidad de sistemas de protección contra el fuego.













