
El toro volverá a la Real Venta de Antequera con una inversión de 80.000 euros
Jardineros, albañiles y herreros trabajan ya de forma coordinada para dejar el recinto listo de cara a un calendario que se extenderá entre 15 y 20 días, desde la semana de Pascua y hasta el sábado de Farolillos, 25 de abril . El acceso al público se realizará por la puerta que da a la avenida de Cádiz.El proyecto contempla un máximo de tres corridas al mismo tiempo , además del corral de la parada de bueyes, con la intendencia a cargo del mayoral Florencio Fernández ‘Florito’ .
Habrá ambigú, patrocinadores —con corrales apadrinados— y se presentará un cartel pictórico anunciador del ciclo a primeros de marzo, momento en el que se darán a conocer todos los hierros participantes. Las entradas tendrán un precio económico , los abonados contarán con derecho a una entrada y, como apuesta por la afición del mañana, se programarán visitas gratuitas para escuelas taurinas y colegios.Entre cinco y siete ganaderías pasarán por los corrales de la Venta, con presencia asegurada de La Quinta y Fuente Ymbro , además de la posibilidad de organizar un tentadero como parte de las actividades paralelas que acompañarán al regreso del toro a este enclave histórico.Raúl DobladoJosé María Garzón resume el espíritu de la iniciativa: «Es una inversión para los aficionados y por la tauromaquia» , subrayando el carácter estructural del proyecto y su vocación de permanencia.
Para Lola Rojas, gerente de la Venta, el regreso del toro tiene un profundo valor emocional: «Es volver a los orígenes. Pienso mucho en mi tío Gabriel, que compró la Venta para que no se derribara ; estaría feliz de ver hoy a los toros dormir aquí».Su marido, Daniel de la Fuente, incide en el objetivo social del plan: «Queremos devolver la Real Venta de Antequera a los aficionados y a la ciudad de Sevilla».
No se trata solo de recuperar un espacio, sino de reactivar un punto de encuentro histórico entre el campo bravo y la capital , reforzando además el vínculo entre ganaderos, profesionales y público.Un regreso que mira al pasado para proyectarse al futuro: la Real Venta de Antequera vuelve a latir con el toro como símbolo de identidad, convivencia y afición compartida.













