
Cultura catalana toma Vallecas: 'Castellers' y 'Calçotada' en Madrid
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Cada semana, alrededor de 50 personas se reúnen en Puente de Vallecas para practicar una tradición catalana emblemática: los *castells*, torres humanas que son un símbolo cultural muy reconocido.
En la calle Teniente Muñoz Díaz, Marc, presidente de la Colla Castellera de Madrid, y Lucía, la *cap de colla* (máxima responsable técnica), lideran los ensayos.
Aunque Marc es de Tarragona y Lucía es madrileña, ambos comparten pasión por esta tradición.
La preparación para levantar los *castells* incluye vestimenta específica: pantalones ajustados, camisa fajada y una faja alrededor de la cintura, que sirve de soporte para la espalda al levantar peso.
Antes de comenzar, consultan una aplicación, el *pinyator*, para saber cuántos participantes asistirán, crucial para organizar la base de las torres.
Los ensayos están abiertos a todos, y es común que se unan nuevos integrantes, como Andrea, de Barcelona. Muchos jóvenes han pasado por la *colla*, aunque algunos se van después de un tiempo. Sin embargo, el grupo mantiene estable a medio centenar de personas, con veteranos como Marc Roselló, el presidente.
Origen y Evolución de la Colla
La *colla* surgió en 2017 dentro del Círculo Catalán de Madrid, una entidad con casi 75 años de historia en la capital. Josep Ramon Casas, entonces vicepresidente del Círculo, tuvo la idea de crear una *colla castellera* en Madrid. Paralelamente, un grupo de catalanes en Facebook hablaba de organizar talleres de *castells*. Ambos grupos se unieron para poner en marcha el proyecto.
Los primeros pasos fueron organizar el grupo, identificar a quienes tenían experiencia y elegir la junta directiva y el equipo técnico. Luego, votaron el color de la camisa y el diseño del escudo.
El Círculo Catalán ha sido fundamental, facilitando la creación del grupo y su infraestructura. Al principio, ensayaban en espacios municipales, pero luego el Círculo decidió comprar un local en Puente de Vallecas, que planean reformar para crear un teatro y una sala para la *colla*.
Una *Colla* Diversa con Acento Madrileño
El grupo es diverso, con miembros de Cataluña, Madrid, otras regiones de España y países como Inglaterra, Francia, Estados Unidos, Venezuela, Rumanía o Ucrania. Muchos de los niños son de Madrid, especialmente del barrio.
Esta diversidad define al grupo. Los *castells* no son solo un deporte o actividad lúdica. Según Lucía, la *cap de colla*, el objetivo es mantener una tradición cultural y, al mismo tiempo, estar presentes en el barrio, ofreciendo actividades y creando un espacio acogedor para la gente, especialmente los niños. La confianza es clave: “Más que la fuerza, lo importante es confiar en el grupo”.
No se necesita experiencia previa para participar. Este año, la *colla* ha impulsado la escoleta, una formación personalizada para enseñar a cada persona su papel dentro de un *castell*, cómo colocarse y cómo actuar con seguridad. Cada posición requiere características diferentes, pero todas son igual de importantes.
Según el presidente, integrar esta tradición catalana en Madrid no ha sido difícil. El Círculo Catalán lleva años difundiendo cultura aquí. Ahora, incluso las juntas municipales los llaman para actuar, como en las fiestas del Carmen de Vallecas.
Han participado en fiestas de varios municipios madrileños e incluso han levantado torres humanas en la Plaza Mayor y el Paseo de Recoletos.
La Colla Castellera de Madrid es una de las 19 *collas* internacionales. Esta tradición catalana, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco desde 2010, se ha extendido por todo el mundo y ahora también está presente en Puente de Vallecas, donde trabajan para mejorar el barrio.
La Torre se Construye Desde Abajo
Vicent Fabregat, miembro de la Colla Castellera de Madrid desde sus inicios, explica a los nuevos integrantes cómo funcionan los *castells*. Aunque muchos hablan catalán entre ellos, la lengua vehicular es el castellano para evitar conflictos.
Los ensayos se organizan por zonas y edades. Los niños entrenan la parte superior del *castell*, el *pom de dalt*, mientras que los adultos practican en la zona de barras, entrenando cómo sostener el peso.
Luego, se ensayan estructuras más altas, primero sin la *pinya* (base) y luego con ella. Un *castell* tiene tres partes: la *pinya*, el *tronc* (parte central) y el *pom de dalt* (parte superior).
La Colla Castellera de Madrid construye *castells* de seis pisos, aunque aspiran a subir de altura. También existen los *pilars*, donde una sola persona sostiene cada piso, y *castells* compuestos que combinan varias estructuras.
Cada línea de un *castell* necesita un equipo de base. La *pinya* da estabilidad y amortigua posibles caídas. Aunque existen riesgos, Vicent asegura que no es una actividad especialmente peligrosa.
La dificultad de los *castells* depende de la altura, el número de pisos y el número de *castellers* por piso. Lo fundamental no es solo la fuerza, sino la confianza. Cada persona tiene un papel clave y la torre solo funciona si todos confían los unos en los otros.
Su Primer Gran Evento en Madrid: Una *Calçotada* para 250 Personas
La Colla Castellera de Madrid tiene muchos objetivos a corto y largo plazo, y uno de ellos es celebrar la primera *calçotada* popular de Vallecas. Se trata de un evento que combina gastronomía, tradición y encuentro comunitario, abierto a todo el barrio.
La jornada comenzará con una actuación de *castells* y música en directo. Más tarde, los asistentes podrán disfrutar de los *calçots*, cebollas tiernas típicas de Cataluña, asadas y acompañadas de salsa romesco y carne a la brasa.
Aunque el Círculo Catalán normalmente organiza *calçotadas* internas para socios, este año quisieron hacerla abierta al barrio, a precios populares. Ya hay unas 250 personas apuntadas.
Más allá de la *calçotada*, la *colla* persigue consolidarse en el barrio y que la gente de aquí la sienta como algo propio. Quieren seguir participando en actividades locales y crecer en esa línea. En la capital de todos los acentos, aspiran a que algún día en Madrid se entienda que, igual que en San Isidro se baila chotis, también se pueden hacer *castells*.













