
PUENTE DE LAS HERRERÍAS: LEYENDA Y NATURALEZA EN EL CORAZÓN DE JAÉN
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Enclavado en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, se encuentra el Puente de las Herrerías, una construcción que desafía el tiempo y las convenciones de la ingeniería medieval. Este puente no es solo un paso sobre el río Guadalquivir, sino un portal a un pasado donde la necesidad militar y el misticismo se entrelazan.
Ubicado a unos mil metros de altitud, ofrece vistas panorámicas y representa un punto de referencia para quienes buscan conectar con la esencia de la montaña andaluza. Su estructura se integra en un entorno de vegetación, donde el sonido del agua marca el ritmo de una historia transmitida durante generaciones.
Un Bien de Interés Cultural con Historia
Declarado Bien de Interés Cultural, el puente presenta dimensiones modestas pero una solidez notable, con diez metros de longitud y poco más de cuatro de anchura. La construcción destaca por el uso de la toba, una piedra caliza porosa abundante en la región, que conforma su única bóveda. Los sillares están dispuestos de manera homogénea, evidenciando una técnica constructiva avanzada para la época. Con una luz de arco de casi siete metros, la estructura ha resistido durante siglos las crecidas del río.
La Leyenda de Isabel la Católica
La leyenda más famosa del puente se remonta al siglo XV, cuando la reina Isabel la Católica se dirigía con su ejército desde Úbeda hacia la conquista de Baza y Guadix. Para evitar emboscadas, la monarca optó por esta ruta montañosa. Al llegar al Guadalquivir, una crecida del río amenazó con detener su avance. Se dice que un puente de madera anterior había sido destruido por la corriente.
Ante la urgencia, los caballeros de la corte y los pontoneros reales realizaron un esfuerzo sobrehumano. En una sola noche, construyeron la estructura que hoy contemplamos, permitiendo a la reina cruzar al amanecer. Esta hazaña se convirtió en un símbolo de la determinación de la corona castellana.
El Origen del Nombre
El nombre “de las Herrerías” proviene de una estratagema utilizada por los caballeros cristianos. Para confundir a sus perseguidores, herraron a sus caballos colocando las herraduras en sentido inverso, sugiriendo que la comitiva se alejaba del río. Esta maniobra permitió a Isabel la Católica ganar tiempo y asegurar su viaje.
Aunque la construcción del puente en una sola noche parece inverosímil, documentos históricos sugieren que pudo haber ocurrido una rápida reconstrucción. En el Archivo General de Simancas, se conserva un testimonio de un perdón concedido por el rey Fernando el Católico a un vecino de Cazorla por “hechos gloriosos” realizados en la sierra, lo que podría estar relacionado con la construcción del puente.
Biodiversidad y Turismo Activo
El entorno natural del Puente de las Herrerías ofrece una gran biodiversidad. El río Guadalquivir fluye con aguas cristalinas, creando pozas naturales. La vegetación es exuberante, con higueras, rosales silvestres, fresnos y avellanos. En los alrededores, se puede observar el vuelo del quebrantahuesos, un ave en peligro de extinción.
La zona se ha convertido en un centro de turismo activo. Desde el puente parte un sendero que conduce al nacimiento del Guadalquivir, atravesando áreas protegidas. Además, se pueden practicar actividades como el rápel, la escalada, el descenso de barrancos y el piragüismo.













