DESTINO Y SUPERVIVENCIA: DOS INGENIEROS, DOS ACCIDENTES AÉREOS, UN MISMO CONSEJO

DESTINO Y SUPERVIVENCIA: DOS INGENIEROS, DOS ACCIDENTES AÉREOS, UN MISMO CONSEJO
Imagen de archivo: https://www.abc.es/

DESTINO Y SUPERVIVENCIA: DOS INGENIEROS, DOS ACCIDENTES AÉREOS, UN MISMO CONSEJO

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

La historia de Roberto Servente y Ricardo Romanelli, dos ingenieros unidos por el destino y separados por el tiempo, ilustra cómo un consejo puede trascender generaciones y salvar vidas en circunstancias extremas.

El Vuelo Fatídico de 1959

En la noche del 16 de enero de 1959, Roberto Servente abordó un vuelo de Buenos Aires a Mar del Plata. Debido a un fallo técnico, el avión se estrelló en el mar. De los cincuenta y cuatro pasajeros, solo Servente y una azafata sobrevivieron inicialmente. Tras el impacto, Servente fue expulsado del avión.

Herido pero vivo, evaluó sus opciones y decidió dejarse llevar por la corriente, confiando en que la marea lo llevaría a la costa. Esta decisión, basada en una evaluación racional de la situación, le salvó la vida.

Su supervivencia lo convirtió en un héroe local. Un niño llamado Ricardo Romanelli, que pasaba las vacaciones con la familia de Servente, escuchaba fascinado sus relatos de la experiencia.

El Accidente de 1995: Un Legado de Supervivencia

Años después, el 2 de junio de 1995, Ricardo Romanelli, también ingeniero, se encontraba a bordo de un avión que se dirigía a Paraná. En una noche tormentosa, la aeronave se estrelló en el río.

El impacto aturdió a Romanelli. En medio del caos y la hipotermia inminente, recordó las historias de Servente y su consejo de “dejarse llevar”. Siguiendo este consejo, Romanelli logró sobrevivir y llegar a la costa.

Un Giro Inesperado

Romanelli contó a la periodista Luján Berardi que esta experiencia transformadora lo convirtió en un ávido lector de filosofía y cambió su perspectiva sobre la vida y la muerte. Reveló también que, esa misma noche, su hija de 13 años había tenido un presentimiento y temía que su padre no regresara.

La historia de Servente y Romanelli es un testimonio del poder del destino y la importancia de un consejo transmitido a través del tiempo.

Una lección de supervivencia que demuestra cómo la experiencia y la sabiduría pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.