Un guardia civil salva a un niño de morir atragantado en Lugo: "Empezó a respirar, a llorar, y creo que respiramos todos"

Un guardia civil salva a un niño de morir atragantado en Lugo: "Empezó a respirar, a llorar, y creo que respiramos todos"
Imagen de archivo: https://www.cope.es/

Un guardia civil salva a un niño de morir atragantado en Lugo: "Empezó a respirar, a llorar, y creo que respiramos todos"

Uno de los tres guardias civiles que estaba en la puerta de la Comandancia de Lugo el pasado martes de carnaval, Ángel Rubinos, fue quien le practicó a Bruno Fernández, un niño de dos años que estaba inconsciente a causa de un atragantamiento, las maniobras de primeros auxilios para desobstruir las vías: “Empezó a respirar, a llorar, y creo que respiramos todos”.

Los hechos ocurrieron el pasado martes de carnaval. Los padres de Bruno se encontraban en casa con el pequeño cuando este, que estaba durmiendo, comenzó a convulsionar.

Al ver que le faltaba el aire, el padre intentó practicarle los primeros auxilios mientras la madre avisaba a los servicios de emergencias, sin éxito.

Desesperado, el padre cogió al niño en brazos y corrió a una clínica cercana a la Comandancia, en la Praza de Bretaña, pero estaba cerrada por ser festivo local. Su única opción fue encaminar sus pasos hacia el cuartel de la Guardia Civil para pedir ayuda.

Ángel Rubinos, uno de los tres guardias veteranos que estaban en el acceso, ha confesado que fue “algo muy inesperado, la primera vez que me sucede”.

“Vi llegar a un hombre con un niño en brazos, que no se movía, pidiéndonos ayuda, preguntándonos si había algún médico y diciéndonos que el pequeño no respiraba”, ha relatado.

El agente, al pensar que podía estar atragantado, le practicó las maniobras y, tras meterle los dedos en la boca, el niño vomitó. Rubinos ha reconocido que “hubo momentos” en los que creyó que su intervención no iba a ser suficiente, pues el pequeño tardó como “medio minuto” en reaccionar.

Entonces, “empezó a respirar, a llorar, y creo que respiramos todos”, ha dicho Ángel.

Inmediatamente después, una ambulancia trasladó al niño al Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA) para una completa valoración médica.

Desde la Comandancia se ha recordado que los agentes de la Guardia Civil están “formados en técnicas de primeros auxilios, soporte vital básico y uso de desfibriladores”, unos conocimientos que pueden resultar vitales en situaciones como esta. “No se hizo todo perfectamente, porque son momentos en los que, por mucho que intentes mantener la calma, no sale todo perfecto.

Pero casi. Evidentemente, el resultado fue bueno”, ha concluido el agente.