PUNCH: El macaco huérfano que encontró consuelo en un peluche y conquistó al mundo

PUNCH: El macaco huérfano que encontró consuelo en un peluche y conquistó al mundo
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PUNCH: El macaco huérfano que encontró consuelo en un peluche y conquistó al mundo

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En el Zoológico de Ichikawa, en las afueras de Tokio, un pequeño macaco japonés llamado Punch se ha convertido en una sensación viral. Abandonado por su madre al nacer, este joven primate encontró consuelo y compañía en un peluche de orangután, convirtiéndose en un símbolo de resiliencia y adaptación.

Un peluche como sustituto maternal

Tras ser rechazado por su madre, los cuidadores del zoológico se hicieron cargo de Punch, proporcionándole alimentación y vigilancia. Sin embargo, conscientes de la importancia del contacto materno para el desarrollo social de los macacos, le ofrecieron un peluche de orangután. Desde ese momento, Punch se aferró al muñeco, llevándolo consigo a todas partes, durmiendo abrazado a él y buscando su protección ante la presencia de otros animales.

Esta dependencia del peluche evidenciaba la falta del contacto continuo que las crías de macaco suelen tener con sus madres durante los primeros meses de vida. El rechazo materno, aunque no excepcional en esta especie, especialmente en madres primerizas o en situaciones de estrés, puede tener consecuencias en el desarrollo social del individuo.

Del aislamiento a la integración gradual

La historia de Punch y su peluche se difundió rápidamente a través de las redes sociales, generando millones de visualizaciones y comentarios. La ternura del macaco abrazado a su muñeco conmovió a personas de todo el mundo, atrayendo multitudes al Zoológico de Ichikawa.

A pesar de la compañía del peluche, Punch convivía diariamente con más de medio centenar de macacos en el mismo espacio. Inicialmente, se mostraba inseguro y buscaba la protección del muñeco ante la tensión. Sin embargo, con el paso de las semanas, se observaron cambios positivos en su comportamiento.

El zoológico informó que Punch estaba profundizando gradualmente sus interacciones con los demás monos, recibiendo acicalamiento, acercándose a otros ejemplares y participando en las actividades del grupo. Aunque en ocasiones aún buscaba consuelo en su peluche tras algún altercado, estos avances son un signo prometedor de su integración en la comunidad de macacos.

La historia de Punch es un recordatorio de la capacidad de adaptación de los animales y de la importancia del cuidado y la atención en situaciones de vulnerabilidad. Su vínculo con el peluche, aunque inusual, le ha permitido superar la falta de su madre y encontrar un lugar en el mundo.