
Ciberdelitos reputacionales: cuando suplantan tu marca y cómo defenderte
Foto: Archivo – Todos los derechos reservados
Los ciberdelitos reputacionales representan una creciente amenaza para empresas y negocios. En estos ataques, el objetivo principal es dañar la reputación y la marca, más allá del impacto económico directo. Abel Gómez, CEO de la empresa de ciberseguridad Ciber Segura, explica el peligro de la suplantación de marca y ofrece claves para actuar ante esta situación.
¿Cómo operan los ciberdelincuentes?
Según Gómez, este tipo de ciberataque se produce cuando un delincuente crea una presencia falsa en internet, utilizando el nombre y la imagen de una empresa real. Esto puede incluir la creación de páginas web, perfiles en redes sociales o anuncios fraudulentos.
A diferencia de los ataques informáticos tradicionales, la suplantación se produce desde fuera del sistema informático de la empresa.
El fraude se consuma cuando los clientes, engañados por la apariencia de legitimidad, realizan compras en la web falsa y, al no recibir el producto, dirigen sus reclamaciones al negocio legítimo, dañando su reputación.
El modus operandi de la suplantación
El proceso comienza con la selección de una marca con buena reputación, a menudo un negocio local conocido. Los estafadores copian la identidad de la marca, incluyendo el nombre comercial, las fotos y textos similares. Para dar una apariencia de legalidad, mantienen datos como el CIF o la dirección, pero modifican el teléfono y el correo de contacto para recibir ellos las comunicaciones. El gancho final son los precios muy bajos y las ofertas urgentes, diseñados para atraer a las víctimas.
Señales de alerta tanto para la empresa como para el cliente
Para una empresa, las primeras señales de alerta suelen ser las quejas de clientes por pedidos que no han realizado o la aparición de webs y perfiles en redes sociales que utilizan su imagen sin autorización.
Para el cliente, las señales de alerta son claras: precios demasiado bajos, nombres de dominio parecidos pero no exactos, falta de datos legales en la web o perfiles en redes sociales muy recientes y con pocos seguidores.
¿Cómo actuar ante una suplantación de marca?
Si una empresa detecta que está siendo suplantada, el primer paso es reunir todas las evidencias posibles, como capturas de pantalla de las webs o perfiles falsos. Con estas pruebas, se debe interponer una denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil. Paralelamente, es fundamental comunicar la situación a los clientes a través de los canales oficiales “de manera rápida, pero con calma”, para alertar sobre el fraude.
El proceso de “takedown”
Finalmente, se inicia un proceso de “takedown”, que consiste en solicitar la baja de las infraestructuras fraudulentas. Esto implica contactar con las empresas de hosting, los registradores de dominios y las plataformas de anuncios o redes sociales para denunciar la suplantación y conseguir que eliminen el contenido falso.












