
Profunda consternación por la muerte de una quinta persona sin hogar en Cádiz
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La asociación Personas Sin Hogar con Derechos ha expresado su profundo pesar tras el fallecimiento de la quinta persona sin hogar en Cádiz en lo que va de año. La organización ha calificado la noticia como “muy dura y estremecedora”, afirmando que estas muertes “nos denuncian como sociedad”.
En un comunicado, la presidenta de la entidad, Milagrosa Fernández Bey, asegura que estos fallecimientos son “la punta del iceberg del gravísimo problema que es el sinhogarismo” y exige medidas estructurales y permanentes para abordar la situación.
La asociación considera “urgente e imprescindible” proporcionar alternativas habitacionales dignas y estables para las personas sin hogar, cumpliendo así con lo establecido en la Ley de Servicios Sociales de Andalucía, que reconoce este derecho como garantizado y subjetivo.
Ante la gravedad de la situación, la entidad defiende que esta cuestión debe ocupar “el primer lugar en la política y en la agenda municipal”.
Atención especializada y acompañamiento personalizado
El comunicado también subraya que muchas personas sin hogar sufren trastornos mentales y/o adicciones, ya sea como causa o como consecuencia de la dureza de vivir en la calle.
Por ello, consideran necesario “ir a su encuentro” y ofrecer una atención especializada con un acompañamiento cercano, personalizado y frecuente. “De lo contrario, no tendrá éxito”, advierte la entidad.
En relación con el caso de Juan Barrios, la quinta persona fallecida este año, la asociación señala que, si bien se le ofrecieron algunos recursos que rechazó, esto no debe servir para tranquilizar conciencias.
“En lugar de justificarnos, debiera cuestionarnos: ¿por qué una persona que está sufriendo la inseguridad, el frío y la lluvia a la intemperie rechaza el alojamiento que se le ofrece?”, se preguntan.
La asociación insiste en que el sinhogarismo no es un problema “de difícil solución”, sino una cuestión de voluntad y de asignación adecuada de esfuerzos y recursos. “Ante tanto sufrimiento no podemos mirar para otro lado sin dar respuestas durante años a personas que vemos en nuestras calles”, concluye el comunicado.













