
El comercio de proximidad en Salamanca lucha por sobrevivir ante los desafíos económicos y la transformación digital
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El comercio local en Salamanca enfrenta un panorama desafiante, marcado por el cierre de uno de cada cinco establecimientos en la última década. Factores como la falta de relevo generacional, la presión fiscal y la burocracia contribuyen a esta tendencia, que pone en riesgo la vitalidad de los barrios y la economía local.
Adaptación digital: una necesidad para el comerciante moderno
Ante la creciente competencia de las grandes franquicias y el comercio electrónico, la adaptación se ha convertido en una cuestión de supervivencia. La Asociación de Empresarios Salmantinos de Comercio (Aesco) está apostando por la formación digital de los comerciantes, ofreciendo talleres para mejorar su presencia en Google y el uso de herramientas como Canva. Aunque al principio pueda requerir una inversión de tiempo adicional, esta digitalización puede generar ahorros a largo plazo y mejorar la productividad.
La importancia de la compra local
Soledad Gómez, presidenta de Aesco, subraya la importancia de apoyar al comercio local para la economía de la ciudad.
El dinero gastado en las tiendas de barrio se reinvierte en la comunidad, generando empleo y actividad económica. En contraste, las compras en grandes plataformas no benefician directamente a la ciudad.
Experiencias diversas: entre la resistencia y el emprendimiento
Carlos, con 45 años al frente de su mercería, ha sido testigo de una transformación radical en el comercio de la zona. Atribuye el cierre de negocios a los altos alquileres, la falta de apoyo municipal y la situación económica general. Su secreto para el éxito reside en una visión a largo plazo y un trato cercano con los clientes.
Por otro lado, Nelly Garay, propietaria de un negocio de estética, representa el espíritu emprendedor.
A pesar de no haber recibido ayudas externas, su negocio está prosperando y ya planea contratar personal. Aunque reconoce las dificultades iniciales, se muestra optimista ante el futuro y ve en las nuevas aperturas una señal de mejora.
Un futuro incierto pero con esperanza
La situación actual del comercio en Salamanca se caracteriza por una dualidad: mientras algunos negocios luchan por resistir, otros se aventuran a emprender. A pesar de los desafíos económicos y la creciente competencia, el sector sigue trabajando para mantener viva la ciudad y ofrecer un servicio de proximidad a los ciudadanos.













