Activista extremeña Paca Blanco denuncia “maltrato institucional” tras la paralización de su desahucio

Activista extremeña Paca Blanco denuncia "maltrato institucional" tras la paralización de su desahucio
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Activista extremeña Paca Blanco denuncia "maltrato institucional" tras la paralización de su desahucio

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La activista extremeña Paca Blanco, de 77 años, ha denunciado un “maltrato institucional” tras la suspensión provisional de su desahucio. Blanco, conocida por su lucha en defensa del ecologismo, los derechos sociales y la memoria histórica, vive con angustia e incertidumbre ante la posibilidad de perder su hogar.

Una vida dedicada a la lucha social

Paca Blanco ha dedicado décadas a la defensa de diversas causas sociales, ecológicas y feministas. Es reconocida por su oposición a la represión franquista y a proyectos como el resort de lujo en Marina Isla de Valdecañas y las centrales nucleares. Su activismo la ha convertido en una figura emblemática en la lucha por los derechos sociales.

El origen del conflicto

El conflicto actual se originó cuando la Empresa Municipal de Vivienda de Madrid (EMVS) inició un procedimiento judicial para desalojarla, argumentando incumplimientos contractuales. Blanco entró en la vivienda con las llaves que le entregó su hijo, el adjudicatario original, quien ahora reside en Brasil. Desde entonces, ha intentado regularizar su situación sin éxito.

A pesar de haber pagado alquiler durante el último año y de solicitar la subrogación del contrato, la EMVS no ha reconocido su derecho a permanecer en el hogar que ha sido suyo durante más de una década. Esta situación la ha llevado a denunciar el “maltrato institucional” y la falta de comunicación clara sobre su futuro.

Movilización social y paralización del desahucio

La amenaza de desahucio generó una movilización social con la firma de un manifiesto por parte de más de 150 colectivos, incluyendo sindicatos, movimientos de vivienda y asociaciones vecinales. Gracias a esta presión y al apoyo de organizaciones como el Sindicato de Inquilinas, el desahucio programado para el 23 de febrero fue suspendido temporalmente.

Sin embargo, Blanco advierte que esta suspensión es solo una tregua y que sigue en riesgo de perder su hogar si no se reconoce su derecho a un alquiler social acorde a sus recursos. A pesar de las dificultades, Blanco se mantiene firme en su lucha por una vivienda digna.

Un caso que trasciende lo personal

Expertos y colectivos señalan que el caso de Paca Blanco pone de relieve la crisis estructural de vivienda en España. La falta de vivienda social asequible y las limitaciones del “escudo social” empujan a personas mayores y familias vulnerables a situaciones de exclusión residencial. El apoyo a Blanco se interpreta como un llamado a garantizar el derecho constitucional a una vivienda digna.