
CRÓNICA NEGRA: DOBLE FEMICIDIO Y PARRICIDIO EN ESPAÑA
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La semana ha estado marcada por dos crímenes atroces que han conmocionado a la sociedad española. Un hombre asesinó a su pareja y a su hijo en Tenerife, mientras que en Castellón, una mujer y su hija fueron presuntamente asesinadas por la expareja de la víctima, quien tenía una orden de alejamiento.
Tenerife: Un Ataque de Furia Mortal
En la madrugada del viernes, los vecinos de un edificio en Arona, Tenerife, fueron alertados por los gritos desesperados de una mujer identificada como Almudena, de 26 años. “Ayuda, ayuda, socorro, socorro que me mata”, gritaba la joven. Los vecinos intentaron socorrerla, pero una reja les impidió el acceso a la vivienda, desde donde presenciaron una escena dantesca.
La pareja de Almudena, de 35 años, la atacaba con un cuchillo de grandes dimensiones.
En un intento desesperado por defenderse, la mujer intentaba protegerse con sus brazos. En medio de la agresión, el hijo de la pareja, de tan solo 10 años, salió de una habitación y suplicó a su padre: “papá, por favor, deja a mamá”. La reacción del agresor fue brutal: apuñaló a su propio hijo hasta causarle la muerte.
La intervención del niño distrajo al atacante, lo que permitió que los vecinos y la Guardia Civil forzaran la entrada y rescataran a Almudena. El agresor, fuera de sí, se abalanzó sobre ellos, hiriendo a un vecino y a un agente antes de ser abatido a tiros por las fuerzas de seguridad.
Algunos testigos describieron al agresor como si estuviera poseído, lo que ha generado especulaciones sobre el posible consumo de drogas, concretamente catinonas, conocidas como ‘droga caníbal’.
Según el psiquiatra forense José Miguel Gaona, estas sustancias pueden provocar “un trastorno mental transitorio en el que no hay freno”, liberando la peor versión de la persona y desatando una violencia incontrolable.
Castellón: Un Crimen con Orden de Alejamiento Previa
El segundo caso se centra en Abdelkader, un hombre de 39 años y nacionalidad argelina, y su expareja, María José, ambos sordos. Abdelkader tenía una orden de alejamiento por malos tratos y una condena que incluía trabajos comunitarios y la prohibición de comunicarse con María José, tras un historial de agresiones.
Ahora, Abdelkader es el principal sospechoso del asesinato de María José y la hija de ambos, de 12 años, en Silses, Castellón. Su versión de los hechos presenta numerosas contradicciones. Alega haber recibido una foto de su hija degollada, enviada desde el teléfono de su expareja, junto a un hombre que se hacía un selfie.
Según su relato, acudió a la casa en plan “héroe”.
Sin embargo, la Guardia Civil sospecha que él mismo cometió el doble crimen. La hipótesis principal es que Abdelkader asesinó a su expareja y a su hija, y luego se envió la macabra foto desde el teléfono de la víctima para construir una coartada. Su historial de violencia y las incongruencias en su testimonio lo colocan en el centro de la investigación. Este caso ha sido calificado como un acto de “maldad, de absoluta maldad y sentido de posesión”.













