El Origen Inesperado y la Adicción Global de las Patatas Chips

El Origen Inesperado y la Adicción Global de las Patatas Chips
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El Origen Inesperado y la Adicción Global de las Patatas Chips

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La patata, un ingrediente humilde pero fundamental en la alimentación mundial, tiene una historia que se remonta a más de 4.000 años en Sudamérica. Llevada a Europa por los españoles, se ha arraigado profundamente en nuestra gastronomía.

De la Queja a la Crujiente Innovación: El Nacimiento de las Chips

Aunque las patatas fritas alargadas tienen su origen en Francia y Bélgica, las patatas chips, finas y redondas, nacieron de una anécdota curiosa en un restaurante de Saratoga, Nueva York. Un chef, harto de las constantes quejas de un cliente sobre el grosor de las patatas, decidió cortarlas tan finas que fueran imposibles de pinchar con el tenedor.

Para sorpresa del chef, el cliente quedó fascinado con la textura crujiente de estas finísimas patatas. El éxito fue inmediato, y se bautizaron como ‘Saratoga chips’.

La Expansión Mundial Gracias a la Innovación Tecnológica

La popularidad de este nuevo snack creció exponencialmente, haciendo insostenible la producción manual.

En 1920, se inventó la primera máquina mondadora y cortadora de patatas, un avance crucial que permitió la expansión global del producto y su consolidación como uno de los aperitivos más populares del mundo.

¿Por qué son Tan Adictivas? La Ciencia Detrás del Crujido

El carácter adictivo de las patatas fritas ha sido objeto de estudio. Se ha determinado que la combinación de grasa y carbohidratos, su textura crujiente y el sonido que producen al ser mordidas, activan regiones del cerebro relacionadas con el sistema de recompensa neuronal, de forma similar a como lo hace el chocolate.

Más Allá del Snack: Trucos y Usos Sorprendentes

Existen diversas maneras de disfrutar las patatas chips más allá del consumo directo. Calentarlas unos segundos en el microondas las hace aún más crujientes y potencia su sabor, simulando la experiencia de unas patatas recién hechas.

Ferran Adrià popularizó el uso de chips para hacer tortilla de patata, troceándolas dentro de los huevos batidos para que se hidraten antes de cuajar la tortilla en la sartén, obteniendo un plato original y sabroso.

Su firme textura las convierte en una base ideal para canapés, permitiendo servir sobre ellas ingredientes como ensaladilla rusa, gulas, anchoas o mejillones.

Además, son perfectas para “dipear” en salsas como guacamole, hummus o queso fundido.

Para los más audaces, la combinación con una “fondue” de chocolate ofrece un contraste adictivo entre dulce y salado.

Un Éxito Innegable en el Mercado

El éxito de las patatas chips es innegable, como demuestra la gran variedad de sabores disponibles, desde queso curado hasta huevo frito, jamón ibérico o trufa. Algunas cadenas venden cientos de miles de bolsas de patatas chips al año, convirtiéndose en su producto estrella.