
UN TEMPLO SOBRE EL RÍO: LA IGLESIA INACABADA DE CAZORLA
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En el corazón del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, en Jaén, se encuentra una de las imágenes más singulares del patrimonio andaluz: la iglesia renacentista de Santa María, construida sobre el río Cerezuelo. Más precisamente, sobre una bóveda de piedra que canaliza el río bajo la Plaza de Santa María en Cazorla.
Al cruzar sus muros, el visitante se encuentra con una nave a cielo abierto. No hay techo, solo arcos que se recortan contra la sierra y columnas que sostienen el vacío. El templo nunca se terminó, pero su grandeza perdura. Bajo el suelo que pisan los visitantes, el agua fluye encauzada en un túnel de 123 metros, una impresionante obra de ingeniería del siglo XVI.
Arquitectura como símbolo de poder
El proyecto fue impulsado por Francisco de los Cobos, secretario de Estado de Carlos V, quien buscaba consolidar su autoridad en la región. Para ello, encargó a Andrés de Vandelvira, uno de los grandes maestros del Renacimiento español, la construcción de un símbolo de poder.
Vandelvira propuso canalizar el río Cerezuelo bajo una bóveda monumental, creando así espacio para una plaza y un gran templo. La Iglesia de Santa María es un ejemplo excepcional de arquitectura renacentista adaptada a un entorno complejo, combinando urbanismo, ingeniería hidráulica y monumentalidad.
La furia del río
La construcción fue titánica. Primero se construyó la bóveda, un túnel de cañón de sillería, y luego se inició la edificación del templo. Sin embargo, el proyecto nunca se completó. En 1694, una riada taponó el conducto subterráneo, dañando gravemente la estructura y arrasando el interior del templo. Este desastre marcó el declive de la iglesia.
Los ríos de montaña, con fuertes pendientes y lluvias intensas, pueden generar crecidas súbitas capaces de colapsar infraestructuras si el cauce se obstruye. La vulnerabilidad de los núcleos urbanos en valles estrechos, donde la expansión urbana obligó a cubrir o desviar cauces fluviales, incrementa el riesgo de inundaciones.
Un icono de Cazorla
Durante la invasión napoleónica en 1810, el edificio sufrió nuevos daños. Desde entonces, la iglesia permanece como una ruina monumental a cielo abierto. Lejos de ser un fracaso, se ha convertido en el icono de Cazorla, un espacio cultural que acoge conciertos y eventos. Los visitantes pueden recorrer la bóveda subterránea, sintiendo la tensión entre la ambición humana y la fuerza de la naturaleza.
Cazorla se define por el Castillo de la Yedra, las casas blancas en cascada y esta iglesia suspendida sobre un río, un recordatorio del Renacimiento y del poder del agua.













