
CLAVES PARA RESOLVER CONFLICTOS FAMILIARES: LA MEDIACIÓN RESTAURADORA
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Nacho Tornel, autor del libro ‘Mediación familiar restauradora’, ofrece una perspectiva innovadora para abordar los conflictos en el seno familiar. Su enfoque se centra en sanar las relaciones, transformando las crisis en oportunidades para fortalecer los vínculos.
La falta de comunicación, raíz de los conflictos
Según Tornel, una de las causas más comunes de los conflictos familiares es la falta de comunicación. La desconexión entre las parejas se ha intensificado debido a las distracciones modernas, como pantallas y redes sociales, sumadas a las ocupaciones diarias. Este distanciamiento genera frialdad y resentimiento, exacerbando problemas que antes podían ser insignificantes.
El autor describe esta desconexión progresiva como un “virus” que deteriora la relación.
En su opinión, no se trata de una mala elección de pareja, sino del abandono y la falta de atención. Las parejas con problemas, afirma, han dejado de cuidarse y dedicar tiempo y esfuerzo a la relación, priorizando otros aspectos como el trabajo o los hijos.
El descuido de la pareja como detonante de la crisis
Un denominador común en las crisis de pareja es el descuido y la falta de atención. Se da por sentado que la relación estará siempre ahí, lo que lleva a que pequeños roces cotidianos se conviertan en problemas mayores que erosionan la convivencia y el afecto mutuo.
Escucha activa, la clave para la solución
Aunque la tendencia natural en una discusión es querer “tener la razón”, Tornel insiste en que la verdadera solución reside en la capacidad de escucha. La falta de atención real hacia lo que el otro expresa es el punto de partida del deterioro.
Cuando uno de los miembros de la pareja se siente ignorado, el mensaje se pierde por completo, generando malentendidos y resentimientos acumulados.
La mediación familiar restauradora: un camino hacia la esperanza
A lo largo de su trayectoria, Tornel ha sido testigo de remontadas extraordinarias en parejas que parecían desahuciadas. Su rol es acompañar a las parejas en este proceso, ofreciendo esperanza y herramientas para reconstruir su relación. No juzga ni desanima, sino que se dedica a remar a su lado.
El proceso de mediación: atender el sufrimiento y trabajar en lo concreto
El proceso de mediación familiar restauradora comienza por atender el sufrimiento. Se permite que la pareja exprese todo lo que lleva dentro, lo cual alivia la tensión.
Una vez calmadas las emociones negativas, se abordan los problemas específicos que generan el conflicto, como el trato con la familia de origen o la desautorización frente a los hijos. El objetivo es intervenir en áreas de conflicto, marcar límites, fijar pautas y establecer acuerdos concretos, siempre con la ayuda de una figura imparcial.
Proteger la familia, una inversión en la felicidad
Finalmente, Tornel destaca la importancia de proteger la familia, ya que su inestabilidad impacta negativamente en todos los aspectos de la vida. La razón principal, sin embargo, es que las personas buscan la felicidad en las relaciones íntimas con sus seres queridos, y la familia es el principal núcleo donde se encuentran esas relaciones. Cuidar ese núcleo, por lo tanto, es la mejor inversión para la felicidad personal.













