CUATRO VARIANTES PARA DAR UN NUEVO SABOR A LA MAYONESA CASERA

CUATRO VARIANTES PARA DAR UN NUEVO SABOR A LA MAYONESA CASERA
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CUATRO VARIANTES PARA DAR UN NUEVO SABOR A LA MAYONESA CASERA

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La mayonesa, una salsa versátil y apreciada en la cocina, destaca por su textura cremosa y su capacidad para complementar una amplia gama de sabores. Aunque la versión clásica se elabora con huevo, aceite y un toque ácido, existen numerosas variantes que permiten adaptar esta emulsión a diferentes gustos y preparaciones.

Desde opciones que incorporan hierbas frescas o especias hasta combinaciones más audaces con anchoas, curry o ingredientes dulces y cítricos, cada versión ofrece una experiencia única sin perder la suavidad que caracteriza a la mayonesa.

El éxito de estas preparaciones radica tanto en la selección de ingredientes de calidad como en la técnica de emulsión. Batir con cuidado y añadir los líquidos lentamente asegura una textura homogénea y estable. El equilibrio de sabores permite que cada adición destaque sin sobrecargar la salsa. Explorar las distintas versiones de mayonesa no solo enriquece cualquier plato, sino que también demuestra cómo un ingrediente básico puede transformarse en un acompañamiento sofisticado y lleno de carácter.

Mayonesa con Anchoas

Para preparar la mayonesa con anchoas se necesitan cuatro filetes de anchoa en aceite, un huevo a temperatura ambiente, 200 ml de aceite de girasol, vinagre, unas gotas de zumo de limón y sal al gusto. La clave es combinar estos ingredientes para lograr una emulsión adecuada.

Colocar el huevo en un recipiente junto con las anchoas y triturar hasta obtener una mezcla uniforme. Incorporar lentamente el aceite de girasol mientras se bate de forma constante para que la emulsión comience a formarse. Añadir aceite de oliva poco a poco, continuando el batido para suavizar el sabor y evitar que sea demasiado intenso.

Finalmente, ajustar la sal con precaución, considerando la salinidad de las anchoas. Agregar unas gotas de zumo de limón o vinagre según se prefiera. Batir hasta obtener una textura homogénea y cremosa. Se recomienda consumir en las primeras 48 horas y mantener en refrigeración para conservar la frescura del huevo y el sabor de las anchoas.

Mayonesa con Cilantro

La mayonesa con cilantro se elabora utilizando un huevo a temperatura ambiente, 200 ml de aceite de oliva o de girasol, hojas frescas de cilantro (sin tallos gruesos), un diente de ajo pequeño, una cucharadita de zumo de limón o vinagre y media cucharadita de sal. Combinar estos ingredientes desde el inicio es esencial para una emulsión uniforme.

Trocear ligeramente las hojas de cilantro y colocar en el vaso de la batidora junto con el huevo, el aceite, el ajo, la sal y el zumo de limón o vinagre. Batir con la batidora apoyada en el fondo hasta que la mezcla comience a espesar, elevando luego lentamente el brazo de la batidora para integrar todo el aceite y conseguir la textura deseada.

Añadir el cilantro picado y batir brevemente hasta obtener una salsa verde uniforme y cremosa. Ajustar la sal y el limón al gusto, y se recomienda consumir en un máximo de 24 horas para mantener la frescura de los ingredientes y el aroma del cilantro.

Mayonesa de Curry

Para la mayonesa con curry se necesita un huevo, 200 ml de aceite de oliva o de girasol, dos cucharaditas de curry en polvo, una cucharadita de zumo de limón o vinagre y una pizca de sal. Combinar estos ingredientes de manera que se pueda crear una emulsión estable y uniforme es crucial.

Colocar el huevo en un vaso alto con el aceite, la sal y el limón o vinagre. Introducir la batidora hasta el fondo y batir sin moverla hasta que la mezcla comience a espesar y adquiera consistencia cremosa. Este método asegura que la emulsión no se separe durante la preparación.

Una vez conseguida la densidad deseada, incorporar el curry en polvo y mezclar suavemente hasta que quede distribuido de manera uniforme. La salsa resultante se puede conservar en refrigeración hasta 48 horas y se recomienda para acompañar verduras, carnes o ensaladas que requieran un toque especiado sin alterar la textura de la emulsión.

Salsa Rosa

La mayonesa o salsa rosa se prepara con un huevo, 200 ml de aceite de oliva, una pizca de sal, una cucharada sopera de kétchup, una cucharada sopera de mostaza, un chupito de whisky y el zumo de una naranja. Combinar estos ingredientes desde el inicio permite conseguir la textura y el sabor característicos de la salsa.

Colocar el huevo con la sal y el aceite en un vaso alto adecuado para la batidora de mano. Introducir el brazo de la batidora hasta el fondo y batir sin moverlo hasta que la mezcla comience a espesar y forme una emulsión cremosa. Luego realizar movimientos suaves de arriba hacia abajo hasta integrar completamente todo el aceite.

A continuación, agregar el kétchup y la mostaza, mezclando cuidadosamente. Incorporar después el whisky y el zumo de naranja, integrando suavemente. Finalmente, ajustar el sabor al gusto agregando más zumo de naranja o kétchup según preferencia. Se recomienda consumir refrigerada y en un máximo de 48 horas para mantener la textura y frescura de la salsa.