
La Huerta de San Vicente-Casa Museo García Lorca acoge una exposición dedicada a las publicaciones infantiles y juveniles, desde finales del XIX hasta la Guerra Civil
En el último cuarto del siglo XIX, las editoriales españolas comenzaron a prestar una especial atención a la literatura infantil y juvenil. A estas ediciones está dedicada la exposición que se puede observar hasta el próximo 25 de octubre en la Huerta de San Vicente-Casa Museo Federico García Lorca con el título La edad de la ilusión.
En este período surgen así publicaciones periódicas como los célebres Cuentos de Calleja o TBO. Esta última nació en 1917 y se estuvo editando hasta 1998, consiguiendo que su cabecera “se convirtiese en sinónimo de todas las publicaciones con historietas, siendo aceptada por la Real Academia como palabra definidora de las mismas desde 1968”, tal y como se escribe José Vallejo, el comisario de la muestra, en el catálogo editado con motivo de esta exposición.
La muestra contiene más de doscientas piezas, que forman parte del archivo que, durante varias décadas y hasta nuestros días, han ido compilando José Vallejo e Inmaculada Puertas.
Esta exposición forma parte de un proyecto emprendido por estos dos intelectuales granadinos, que hace un par de años decidieron iniciar bajo el título de Sonidos y Materia, con el que pretenden compartir sus inquietudes.
En ella se descubren aspectos tan singulares de este período editorial como la presencia de Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí como introductores en España de personajes tan populares como el Gato Félix o el Ratón Mickey. En aquellas publicaciones trabajaron escritores e ilustradores de reconocido prestigio, como el granadino José López Rubio, Rafael Pensó, Federico Ribas o Miguel Mihura.
En la presentación, Vallejo subrayó la importancia que tuvieron los ilustradores y artistas gráficos en estas publicaciones, significando muchas veces un auténtico trampolín para creadores que más tarde alcanzarían prestigio.
Entre las 200 piezas, distribuidas por sus cuatro alas, llama también la atención un ejemplar que cuenta con la colaboración del reconocido arquitecto y diseñador granadino Carlos Pfiffer de Formica-Corsi, quien ha celebrado recientemente el centenario de su nacimiento y que conecta con la memoria cultural de Granada. Con solo siete años, publicó uno de sus dibujos en Gente Menuda, el suplemento infantil del periódico ABC.
Esta relación de Granada con la cultura producida para los más jóvenes queda especialmente reflejada a través de las referencias a la fiesta de títeres que organizaron el día de Reyes Manuel de Falla, Hermenegildo Lanz y Federico García Lorca, en cuya residencia de verano se puede contemplar esta extraordinaria exposición.
Pero no queda aquí la vinculación del poeta de Fuentevaqueros con los objetos que se exhiben en la muestra. Así, por ejemplo, uno de los Cuentos de Calleja cuyo ejemplar original se exhibe es Los polvos de don Perlimplín, que aparece muy cercano al personaje lorquiano como escarmiento por sus acciones, y es probable que inspirara esta creación teatral.
El recorrido permite también apreciar la evolución de las encuadernaciones, la tipografía y el diseño editorial.
Sobre la exposición se ha publicado un ágil catálogo de cuidada edición, con texto de José Vallejo, que supone una auténtica lección magistral sobre este tipo de literatura.
La exposición se puede visitar hasta el próximo 25 de octubre, coincidiendo con las visitas guiadas que se realizan en la Huerta de San Vicente-Casa Museo Federico García Lorca, abierta de martes a sábado. Cierra domingos, lunes y festivos, de acuerdo con el siguiente horario:
Invierno, del 1 de octubre al 31 de mayo (excepto Navidad y Semana Santa), de 10:00 a 17:00 h.
Verano, del 1 de junio al 30 de septiembre, de 9:00 a 15:00 h.













