
Cecilia, abuela de 49 años: "Encontré un alquiler gracias a una entrevista en la radio, un hombre que me escuchó conocía a una pareja que heredó una casa y me la dejaron por el precio que yo pedía"
Cecilia Andújar, una abuela de 49 años de Denia, ha vivido una auténtica odisea que ha terminado con un final feliz. Tras recibir el aviso de que la casa donde vivía había sido vendida y que tenía que abandonarla, se encontró con la dura realidad del mercado del alquiler: la imposibilidad de encontrar una vivienda a pesar de tener un trabajo fijo como cocinera en el hospital.
Su unidad familiar, compuesta por su marido, su nieto en acogida y su hijo de 21 años, se enfrentaba a un desahucio inminente.
La búsqueda de Cecilia se topó con requisitos económicos desorbitados, como la exigencia de que la unidad familiar ganara 3.500 euros o que su sueldo superara los 1.800 euros.
Además, ha denunciado haber sufrido intentos de estafa, una práctica cada vez más extendida: “Piden dinero por adelantado, luego no te lo enseñan y se quedan con el dinero”, ha relatado sobre las inmobiliarias que exigen hasta 4.800 euros solo para enseñar una casa.
Cuando la situación era desesperada, todo cambió gracias a una entrevista en COPE Denia.
Un oyente escuchó su historia y la puso en contacto con una pareja, Pedro y Esther, que tenía una casa vacía en Denia procedente de una herencia. “Contactaron enseguida conmigo por Messenger”, explica Cecilia.
En menos de una semana, la promesa de un nuevo hogar se hizo realidad.
El resultado ha sido un piso que cumplía todas sus expectativas: cuatro habitaciones, dos baños, ascensor y en la zona que buscaba. Lo más importante es la tranquilidad que le ha dado el contrato de alquiler de cinco años.
“Yo he llorado muchísimo, mi hijo ha llorado, que no podía ayudarme a nada, mi nieto lloraba de alegría, saltaba, y tengo una casa nueva, es una alegría inmensa, un milagro”, ha expresado emocionada.
Cecilia ha destacado la increíble generosidad de los dueños de la vivienda, Pedro y Esther, dos hermanos de Valencia.
“Son maravillosos”, ha afirmado. Según le transmitieron, se sentían más que satisfechos si, además de tener la casa vacía, podían ayudar a una persona que lo necesitaba.
La historia de Cecilia es un testimonio del poder de la solidaridad y de los medios de comunicación.
Esta misma noche, ella, su nieto y su marido han dormido por primera vez en su nuevo hogar, un lugar que han conseguido gracias al milagro inesperado de la radio.













