
Huesca recupera el diaconado permanente para "dar un paso en el camino sinodal que estamos viviendo"
El obispo de Huesca y Jaca, Pedro Aguado, ha comunicado oficialmente la instauración del diaconado permanente. Esta decisión supone un avance clave en la estructura y misión eclesial de la región.
Para el prelado, esta medida responde directamente al proceso de renovación que vive la Iglesia actual.
Según explica, se trata de “una decisión significativa porque supone un paso en el camino sinodal que estamos viviendo, de generar personas y equipos que trabajen y se esfuercen por todo el tema de la evangelización”.
El diaconado es un ministerio específico que fue reinstaurado por el Concilio Vaticano II. A diferencia de los seminaristas que se ordenan como paso previo al sacerdocio, el diaconado permanente se encomienda a personas —ya sean casadas o célibes— que asumen esta vocación de servicio de forma definitiva.
“Es un ministerio de servicio, de dedicación, de entrega; y tengo la convicción de que puede crecer esa vocación entre nosotros”, ha señalado Pedro Aguado.
El obispo ha detallado que quienes asuman esta vocación tendrán la disponibilidad de servir a la Iglesia en ámbitos vitales para la comunidad: “el ámbito de la caridad, de la liturgia, del anuncio evangélico, de la administración diocesana”.
En palabras del obispo, “crecer en ministerialidad y en diversificación de vocaciones es bueno para la causa del Evangelio y la causa de la pastoral”, ya que incrementará tanto el número como la conciencia de la necesidad de evangelizadores.
Pedro Aguado ha querido enmarcar este importante anuncio en la propia identidad histórica y espiritual de Huesca, recordando que sus dos santos patronos, San Lorenzo y San Vicente, eran precisamente diáconos.
El obispo destacó su ejemplo de vida: “San Lorenzo, mártir por su enorme amor por los pobres.
San Vicente, mártir por su dedicación al anuncio de la palabra”. Y concluyó con un mensaje de esperanza para esta nueva etapa: “Una diócesis con estos dos santos patronos tiene que sentirse muy inspirada para que el ministerio del diaconado permanente que reinstauramos sea realmente fecundo y bueno para nosotros”.













