
Sevilla se cita con su memoria: Borja Jiménez, heredero del espíritu de Ignacio Sánchez Mejías
Con palabra medida y evocadora, Barbeito trazó un paralelismo entre la figura del torero del 27 —mecenas, intelectual y puente entre poesía y arena— y el momento que atraviesa Borja Jiménez , llamado a asumir una de las gestas más exigentes del calendario al anunciarse en solitario con toros de Toros de Cortés y Domingo Hernández en Plaza de Toros de Las Ventas .No fue un discurso al uso. Fue un ejercicio de memoria.
Barbeito recordó aquella generación que unió verso y bravura bajo el magisterio de Sánchez Mejías y situó a Borja Jiménez en ese espejo: madurez precoz, concepto clásico y determinación para afrontar una tarde que ya pertenece al terreno de las grandes citas. No se trata solo de torear seis toros.
Se trata de sostener una responsabilidad que conecta con otras épocas y otros hombres.La presentación reunió a una nutrida representación institucional y social, subrayando la dimensión cultural del acontecimiento. Entre los asistentes estuvieron Ricardo Sánchez Antúnez, delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía; la consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, que cerró el acto con una defensa clara de la tauromaquia como expresión cultural; Rafael Gordillo, presidente de la Fundación Real Betis Balompié; el senador Juan Ávila; y el teniente de alcalde Álvaro Pimentel.
También acompañaron la familia Sánchez Mejías, toreros retirados como Espartaco —figura clave en la trayectoria del propio Borja— y numerosas personalidades del ámbito cultural sevillano.La corrida In Memoriam no será únicamente un festejo en Madrid. Será un acto de afirmación cultural y de identidad.
Borja Jiménez afrontará en solitario una tarde que remite a las gestas de otras épocas, consciente de que su compromiso no es solo con el toro, sino con la memoria de un hombre que elevó el toreo a categoría intelectual y universal.Sevilla, cuna de arte y duende, ha vuelto a rendir tributo a uno de sus hijos más ilustres. Y será el próximo 7 de junio cuando el valor sereno y la ambición noble de un torero llamado a marcar época pongan acento sevillano al ruedo madrileño.
Una cita con la historia. Una tarde para la memoria.
Una gesta que nace en Sevilla y se consuma en Las Ventas .












