
Azul Marino, el equipo de los récords que quiere llegar a Liga Endesa
Pase lo que pase será una temporada para enmarcar, aunque nadie tiene ninguna duda de que lo que ocurra en el trayecto no es tan importante como el desenlace de la temporada de Azul Marino, que se espera que sea el ascenso a la Liga Endesa.
El objetivo está marcado desde el principio en este proyecto que ya perfiló una plantilla para llegar la máxima categoría la pasada temporada, sin conseguirlo finalmente. Este año las bases se han puesto más sólidas con una gran plantilla y manteniendo al técnico que había finalizado la temporada, Alberto Antuña.
El equipo ya era de récord cuando se incorporaba Alba Torrens, que venía con el firme propósito de sumar y no ser ninguna causa disruptiva en un equipo que lo estaba ganando todo.
El Azul Marino acumuló un récord de 16 victorias consecutivas, la única derrota llegaba en la jornada 17 ante el rival directo en la pugna por el ascenso directo, el Celta. Ahora es su rival el que tiene el récord de victorias con 19, desde su única derrota, ante Azul Marino.
Ambos empatados en lo alto de la tabla, el Azul Marino sabe que no puede permitirse ningún traspiés para ascender.
Ahora el Azul Marino ha conseguido un partido de récords en su victoria en Sant Feliu. El equipo mallorquín anotaba 143 puntos, nuevo récord de anotación sin prórroga.
Además, lograba la mayor diferencia con 82 puntos respecto a su rival. Y para terminar de redondear un partido de récords, los 49 de valoración para Marta García, la MVP de la jornada.
La pívot anotaba 34 puntos (13/17), 9 rebotes, 3 robos y 2 tapones, además de una asistencia y siete faltas recibidas. En suma, 203 de valoración conjunta.
Muchos registros en esta liga Challenge para un equipo que desde el primer momento se ha visto que era un equipo de la categoría superior, la categoría a la que quieren llegar y que devolvería el baloncesto balear al mapa nacional de la máxima división, donde ya estuvo hace años con diferentes equipos como el Puig den Valls de Ibiza o el Joventut Mariana de Sóller. Faltan nueve jornadas lograr ese regreso a la élite.













