El espejismo ‘therian’: una distracción viral con trasfondo político

El espejismo 'therian': una distracción viral con trasfondo político
Imagen de archivo: https://www.eldiario.es/

El espejismo 'therian': una distracción viral con trasfondo político

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

El fenómeno viral de los *therian*, personas que se identifican espiritualmente con un animal, ha surgido en redes sociales, amplificándose en los medios y generando encuentros presenciales. Este auge podría analizarse en las facultades de periodismo como un ejemplo de espejismo mediático, que fluctúa entre lo grotesco y lo peligroso.

Todo comenzó con la viralización en TikTok de vídeos de jóvenes que afirman sentir una conexión espiritual con un animal y disfrutan creando contenido al respecto, siempre conscientes de su naturaleza humana. Los *therian* no aspiran a convertirse en el animal con el que se identifican.

En poco tiempo, los *therian* pasaron de protagonizar conversaciones en redes sociales a ocupar titulares y debates televisivos, a pesar de la falta de datos reales que respalden su existencia.

La visión sociológica

Daniel Valdivia, profesor de Sociología y Ciencias Políticas en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, señala: “Desde la sociología, como ciencia social crítica, resulta necesario negar la existencia del fenómeno y lanzar la reflexión sobre cómo se construyen hitos o problemas sociales ficticios, mientras que hechos sociales reales que afectan a la población quedan invisibilizados”.

La probabilidad de encontrarse con un *therian* en la calle es mínima. Sin embargo, es casi imposible no toparse con el tema en redes sociales y medios de comunicación. Este alarmismo se ha convertido en un caldo de cultivo para que la derecha y la ultraderecha fomenten una crisis moral artificial.

Valdivia añade: “Por el momento lo que se observa con claridad es que se trata, en el mejor de los casos, de una manera de generar clics y, en el peor, de una distracción ante problemas de gravedad y una búsqueda de dañar a colectivos reales como el de las personas trans”.

La comparación con la comunidad trans

La cuestión de fondo es que, aunque ningún *therian* lo haya planteado de esta manera, si aceptamos que haya personas que cambian de sexo, pronto tendremos que enfrentarnos a identidades más extremas, como quienes se sienten lobos. Un discurso que no es nuevo.

Andrea Mezquida, psicóloga especializada en identidades *queer*, afirma: “Comparar a las personas trans y la autodeterminación de género con el fenómeno *therian* no es un acto inocente ni basado en un desconocimiento genuino. Creo que en la mayoría de los casos se está utilizando como una estrategia política, mediática y social para desacreditar a las personas trans”.

Mezquida también advierte sobre cómo esta distracción beneficia “a poderes de extrema derecha”: “Mientras estemos entretenides hablando de los *therians*, menos pendientes estaremos de que el problema de la vivienda está empeorando o de cómo la derecha está desmantelando la sanidad pública”.

Encuentros polémicos

Las citas programadas el pasado fin de semana en las principales plazas del país demostraron que el fenómeno es viral, pero no social. En Barcelona, a pesar de que unas 3.000 personas se congregaron en el Arc de Triomf, quienes llevaban cola o careta lo hacían a modo de burla. La jornada terminó con enfrentamientos, vandalismo y cinco detenidos por daños al mobiliario urbano.

En Bilbao, cientos de personas acudieron a la convocatoria en Abando, a pesar de haber sido anulada por razones de seguridad. Dos jóvenes se identificaron como *therians* ante la prensa, pero no iban caracterizadas, y tuvieron que terminar pidiendo refugio en unos grandes almacenes tras ser perseguidas y acosadas por la muchedumbre.

Escenas similares se vivieron en Málaga, donde un solo joven con una máscara de caballo se vio rodeado por una multitud antes de huir, y en la Puerta del Sol de Madrid, con cientos de personas rodeando a un par de supuestos *therians* para grabarlos con escarnio.

Un fenómeno con historia

Aunque muchos medios han tratado el tema como una novedad, la realidad es que la comunidad *therian* existe en Internet desde los años 90. Se estima que su población representa alrededor del 0,05% de la población mundial.

El fenómeno *therian* está siguiendo un guion similar al que se aplicó a los *furries*. En Estados Unidos, la derecha ha utilizado durante años el mito de que los colegios instalan cajas de arena para alumnos que se identifican como gatos, una narrativa desmentida repetidamente.

El peligro de la desinformación

“Es paradigmático de lo que se nos viene en los próximos años”, destaca Valdivia. “Publicaciones en redes sociales generadas con inteligencia artificial, globalización de los falsos relatos… Hace unos días no teníamos ni idea de que era un *therian* y ahora todo el mundo sabe del tema”. Valdivia opina que es “una irresponsabilidad” equiparar a este tipo de personas “con otras identidades que sí son reales y con relevancia poblacional importante”.

“Podemos entender este fenómeno como una manera de desarrollar el sentimiento de pertenencia a una comunidad”, señala Andrea Mezquida, especialmente entre los más jóvenes o adolescentes que, debido a la situación política y el impacto de las redes, “se sienten aislados y perdidos y necesitan una manera de conectar con sus iguales”.