
Ucrania afronta un invierno crítico en el cuarto aniversario de la invasión rusa
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El jefe de la Iglesia greco-católica ucraniana, Sviatoslav Shevchuk, ha calificado el cuarto aniversario de la invasión militar rusa a gran escala como una “vergüenza para la humanidad”. En declaraciones a medios vaticanos, el arzobispo mayor ha descrito una situación dramática, incluso peor que al comienzo del conflicto en 2022.
Kiev bajo el azote del frío
Kiev está sufriendo lo que algunos comparan con un “Jolodomor” moderno, un genocidio vinculado al frío invernal.
Según Shevchuk, las fuerzas rusas están destruyendo sistemáticamente la infraestructura vital, dejando a millones de personas sin calefacción, electricidad ni agua en medio de temperaturas que alcanzan los 20 grados bajo cero.
Centros de Resiliencia: un refugio en la adversidad
Ante esta crisis humanitaria, la Iglesia ha abierto “Centros de Resiliencia”, como el habilitado en el sótano de la catedral de Kiev. Estos centros ofrecen un espacio seguro donde las personas pueden encontrar calor y apoyo.
El generador de la catedral funciona casi veinte horas al día, sirviendo de hogar temporal para muchos.
Espíritu de resistencia en medio del dolor
A pesar de las enormes dificultades, Shevchuk destaca la fuerte voluntad de resistir entre la población ucraniana. Relata la anécdota de un niño de cinco años que le dijo: “Si yo conquisto el frío, Ucrania también lo conquistará”.
Este espíritu de resistencia persiste a pesar del creciente número de víctimas civiles. La Misión de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania ha señalado que 2025 fue el año más mortífero para los civiles, con un aumento del 31% en comparación con 2024.
Llamamiento a la acción internacional
Shevchuk ha lamentado que la solidaridad internacional haya tenido altibajos, pero ha reconocido que la crudeza del invierno ha reavivado el apoyo.
Agradeció la rápida colecta organizada por el cardenal Grzegorz Ryś en Polonia, destacando que los generadores enviados salvaron vidas de forma inmediata. El arzobispo ha lanzado un llamamiento a la comunidad internacional para que actúe con decisión y ponga fin a la guerra.
“Es vergonzoso que, en cuatro años, la comunidad internacional no haya logrado detener la mano asesina del agresor”, sentenció, instando a políticos, diplomáticos y a la sociedad a hacer todo lo posible para detener la guerra.













