Una infancia robada entre horrores y vulnerabilidad en ‘Limones’ de Valerie Fritsch

Una infancia robada entre horrores y vulnerabilidad en 'Limones' de Valerie Fritsch
Imagen de archivo: https://www.abc.es/

Una infancia robada entre horrores y vulnerabilidad en 'Limones' de Valerie Fritsch

Foto: Archivo – Todos los derechos reservados

Valerie Fritsch, autora austriaca nacida en Graz en 1989, nos presenta en su novela ‘Limones’ una obra que estremece por su belleza perturbadora, donde se entrelazan horror y una desgarradora vulnerabilidad. La cuidada traducción de José Aníbal Campos para la editorial De Conatus, nos introduce en la dura infancia de August, un niño que crece en un tiempo indefinido, marcado por la constante repetición de las imágenes del funeral de Lady Di en la televisión.

La infancia de August es un martirio, robada por un entorno gélido y claustrofóbico que evoca las atmósferas opresivas de películas como ‘La cinta blanca’ de Haneke.

En estos lugares sin nombre, la familia Drach impone una educación de extremo rigor, alternando “un ritual de violencia y ternura” que desconcierta al pequeño, indefenso en manos de adultos impredecibles.

Un entorno familiar tóxico

Los adultos que rodean a August, a menudo bajo los efectos del alcohol, muestran más afecto y respeto por los perros de la casa que por su propio hijo. La violencia emerge cotidianamente, tolerada por un entorno mudo y complaciente.

Su madre, ausente y desentendida, vive con la mirada fija en el televisor, sumida en una “actitud letárgica”.

La novela nos sumerge en mundos brutales y autoritarios, donde las perturbaciones mentales se mezclan con la rutina de costumbres arraigadas. Venenos, a veces muy reales, administrados por madres aquejadas del síndrome de Munchausen, e historias tóxicas propias de un pequeño lugar cerrado y temeroso, definen un paisaje marcado por la muerte, las desapariciones y el ensañamiento sobre cuerpos y seres humanos.

El odio se incrusta morbosamente en amores crueles y malsanos, opresivos y definidos por el terror y la posesión.

Estos sentimientos enfermizos recuerdan obras de otras autoras austriacas como Elfriede Jelinek, premio Nobel, o novelas recientes como ‘Cárdeno adorno’ de Katharina Winkler o ‘Corazón de siete leguas’, que recoge testimonios de mujeres que sufrieron abusos sexuales en la infancia.

Legitimidad familiar y pesadillas autobiográficas

Remontándonos a otros tiempos, esta “legitimidad familiar” también presente en la literatura, las historias “de belleza y horror” encadenadas en ‘Limones’ evocan pesadillas autobiográficas como la de ‘El niño’ de Jules Vallès, elogiada por Zola por su denuncia de la educación violenta y las crueldades instituidas como “aceptables” en el seno de las familias de su época.

Fritsch, con un lenguaje deslumbrante, crea un clima sonambúlico y mórbido, en páginas de hipnótico esplendor. Su narrativa, de gran belleza y sugestión, logra transmitir desde el inicio una asfixiante tensión, tanto en las descripciones de la naturaleza como en el interior de sus personajes enajenados.