Nombramiento y Trayectoria de Sifu Gabriel Chávez Wangyu: Un Maestro de las Artes Marciales

Nombramiento y Trayectoria de Sifu Gabriel Chávez Wangyu: Un Maestro de las Artes Marciales
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Nombramiento y Trayectoria de Sifu Gabriel Chávez Wangyu: Un Maestro de las Artes Marciales

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La vida de Sifu Gabriel Chávez Wangyu, recientemente nombrado presidente de la Federación Mundial de Jiu Jitsu en España, es un testimonio de disciplina, sacrificio y devoción por las artes marciales. Tricampeón de artes marciales chinas y presidente de la Asociación Canaria de Kung Fu, ha dedicado su vida a este camino, incluso dejando atrás su mundo para convertirse en una leyenda en China.

Un Nombre con Significado

Su nombre, Wang Yuu, es más que un simple alias. Es una herencia de su maestro, el legendario Wang Bo. Tras solicitar ser su discípulo, viajó a China para una ceremonia tradicional donde recibió el apellido de su maestro y un nombre que describe su esencia: “mar inmenso, pequeñas islas con volcanes”, una designación que, en China, identifica a un isleño con un carácter volcánico, reflejo de su estilo de combate.

Entrega Total a la Disciplina

Ser discípulo de Wang Bo implicó una entrega total.

Gabriel abandonó su vida en Canarias, incluyendo la infancia de su hijo, y se mudó a China durante casi una década. Su maestro fue claro: para vivir y sentir las artes marciales internas, era necesaria una entrega completa. Así lo hizo, sumergiéndose en una rutina ascética y exigente.

Su jornada comenzaba a las cuatro de la mañana con una hora de meditación, seguida de seis horas de entrenamiento ininterrumpido. Por la tarde, después de un breve descanso y clases de caligrafía, llegaba “el verdadero entrenamiento”, que se extendía desde las seis de la tarde hasta las once de la noche.

Más de 15 horas diarias, sin festivos ni fines de semana, dedicadas a perfeccionar cuerpo, estilo y espíritu.

Vida Ascética en China

Durante ese tiempo, vivió en la aldea de su maestro, en una casa de madera sin las comodidades occidentales. Su relación con Wang Bo fue intensa, como la de un padre y un hijo, forjada en el rigor del entrenamiento y la enseñanza. Durante un año, repitió un solo movimiento 1.200 veces por la mañana y 1.200 por la tarde para desarrollar su energía interna o ‘qi’, un ejemplo del control psicológico y la profundidad de un aprendizaje que hoy es raro.

Éxito en Competición

Esa preparación estoica fue la clave de sus éxitos. Aunque nunca perdió un combate ante un oriental en los múltiples duelos a los que fue retado en China, quiso competir oficialmente.

Su maestro tenía una visión clara: un campeonato no se prepara, se entrena cada día intensamente. Con esa mentalidad, se proclamó tricampeón del mundo en los campeonatos de Italia, logrando tres oros en 1999 y más medallas en los años 2000 y 2002.

Nuevo Rol en el Jiu-Jitsu

Su trayectoria en el jiu-jitsu comenzó mucho antes, como discípulo de Adrian Scott, un escolta de la reina de Inglaterra afincado en Tenerife. Ahora, tras décadas de experiencia, los maestros de la península lo han elegido para presidir la World Jiu-Jitsu Federation en España, un rol que asume con la responsabilidad de estructurar la enseñanza y organizar la federación en todo el país.

Críticas a las Competiciones Modernas

En contraste con competiciones como la UFC, Sifu Gabriel es claro: no son artes marciales, sino “deportes de competición” con reglas que limitan la realidad de un enfrentamiento. “Desde el momento en que hay reglas, ya no es un arte marcial”, afirma, defendiendo la vigencia de las técnicas tradicionales, diseñadas para preservar la vida atacando puntos vitales sin normas ni categorías de peso.