
HALLAZGO ARQUEOLÓGICO EN BARCELONA REVOLUCIONA LA COMPRENSIÓN DE LA BARCINO ROMANA
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Un descubrimiento arqueológico de gran relevancia ha tenido lugar en Barcelona durante las obras de ampliación del Gran Hotel Barcino. Se trata de un pavimento monumental de piedra de Montjuïc, hallado en el subsuelo de la Casa Requesens, que data de la época fundacional de la colonia romana. Este hallazgo obliga a replantear la orientación del foro, el centro de la vida cívica, y a modificar la concepción tradicional del urbanismo de Barcino en 90 grados.
Un pavimento excepcional de la época fundacional
El elemento más destacado de la intervención es un extenso pavimento de losas de piedra de Montjuïc, datado entre los años 15 y 10 a.C., coincidiendo con el periodo fundacional de la colonia romana. El conjunto, que abarca 42 metros cuadrados, está compuesto por grandes bloques rectangulares dispuestos con una precisión característica de las grandes obras públicas de la época.
Los arqueólogos resaltan que las losas, algunas de hasta 1,49 metros de largo por 1,18 de ancho, conservan un grosor considerable de entre 18 y 35 cm, lo que indica la intención de crear una superficie estable y monumental sobre un terreno natural irregular.
La conservación del pavimento es extraordinaria y su calidad, inédita en la ciudad.
Reinterpretando el foro de Barcino
Según los técnicos, se trata de un hallazgo único, tanto por su antigüedad como por su función. Su orientación, paralela al decumanus y perpendicular al cardo, encaja con la retícula fundacional de Barcino y respalda la hipótesis de que, justo en ese punto, existiera un espacio cívico central: el foro. Su excelente estado de conservación, protegido durante más de 2.000 años bajo sucesivas capas de ocupación, lo convierte en una pieza clave para comprender la grandiosidad con la que se concibió la fundación de esta pequeña colonia de Augusto.
Tradicionalmente, se creía que el foro se alineaba con el cardo maximus, el eje norte-sur que articulaba la trama urbana, atravesando la zona del actual Palau de la Generalitat. Sin embargo, la nueva documentación arqueológica revela que, en realidad, lo hacía en paralelo al decumanus maximus, el eje este-oeste, en sentido mar-montaña.
Esta nueva interpretación supone un cambio radical en la lectura urbanística del centro de la colonia.
Un giro de 90 grados en la interpretación
Xavier Maese, del Servei d’Arqueologia de Barcelona, ha explicado la magnitud del cambio: “Hasta ahora pensábamos que el foro romano de Barcelona iba atravesando la zona del Palau de la Generalitat. Ahora, con el hallazgo, constatamos que se produce un giro de 90 grados, y que el foro pasa de ser paralelo al mar a perpendicular”.
Este cambio interpretativo no solo afecta a la forma y disposición del foro, sino también a la lectura de otros elementos monumentales. El temple d’August, del que se conservan cuatro columnas en la calle del Paradís, podría haber compartido esta nueva orientación, aunque la falta de evidencias arqueológicas impide, por ahora, confirmarlo.
Colaboración público-privada para la preservación del patrimonio
El hallazgo se produjo en julio de 2023, en el marco de unas obras para instalar un ascensor en el hotel. El regidor de Cultura e Industrias Creativas de Barcelona, Xavier Marcé, ha aplaudido la colaboración entre el sector público y el privado, destacando que el éxito de la intervención ha sido posible gracias a la “conjunción poco habitual” de tres factores: la detección de un conjunto excepcional, una rápida respuesta institucional y la decisión del hotel de adaptar su proyecto para preservar íntegramente los valiosos restos romanos.
Todo el coste de la excavación ha sido asumido por la cadena hotelera, propietaria del Gran Hotel Barcino, mientras que los técnicos municipales han asesorado durante todo el proceso.
La dirección del hotel modificó su proyecto inicial con el objetivo de retornar a la ciudad “la misma historia de la ciudad de Barcelona”. Aunque el hallazgo arqueológico estará ubicado en la futura zona de desayuno del hotel y, por tanto, no será de acceso público general, se ofrecerán visitas guiadas puntualmente en colaboración con el Ajuntament de Barcelona. Por su parte, el consistorio y la Generalitat ya han anunciado que esperan poder adaptar pronto la museografía de la ciudad para reflejar esta nueva realidad histórica.













